El mercado de telecomunicaciones ha resultado ser uno difícil para la gestación de competencia por las economías de escala implícitas en su operación. Al igual que otros servicios de infraestructura y de economías de red como las de energía, transportes, ductos, el correo y servicios públicos, en México las telecomunicaciones fueron históricamente provistas por mercados monopólicos gubernamentales, para posteriormente pasar por un lustro de operación bajo el monopolio privado y finalmente dar entrada a una serie de competidores en sus diversos segmentos del mercado.

Llama la atención y resulta muy positivo que este tema de la regulación, que durante algún tiempo parecía exclusivo de abogados especializados y de servidores públicos, hoy sea materia de la más amplia discusión por parte del complejo de la sociedad: Academia, organizaciones no gubernamentales, analistas, medios y organismos internacionales, entre otros.

ACERCA DE LA COMPETENCIA EFECTIVA

La competencia económica se refiere a las condiciones de operación, equitativas y conducentes para el aprovechamiento generalizado de los beneficios. Se refiere a la gestación y promoción de una sana y justa rivalidad entre los operadores del sector de las telecomunicaciones. Con todo resulta, según las experiencias históricas e internacionales, en un uso más eficiente de los recursos disponibles, en incentivos para invertir en la infraestructura e investigación necesarias.

En su ausencia se registra una elevada concentración de mercado en pocos operadores, barreras a la entrada y la falta de competencia que, derivada en altas tarifas de interconexión por parte de los operadores dominantes, el resultado es insuficiente cobertura, precios altos y mala calidad. Al respecto, José Ángel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ha asegurado: La competencia es la regla suprema del juego en una economía de mercado y clave para el progreso de México .

COMPETENCIA REVISITADA DESDE LA OCDE

Con este objetivo en mente, la OCDE creó un marco de referencia para analizar la efectividad de las políticas sobre competencia aplicables en un país. El Paquete de Evaluación de Competencia identifica los elementos claves para detonar la competencia en mercados regulados, realiza una evaluación del impacto regulatorio y, además, incluye una serie de principios que pueden ser implementados en diferentes países con condiciones económicas específicas. El primer paso busca identificar el conjunto de leyes y reglamentos que podrían imponer trabas a la competencia, para después poder hacer los cambios necesarios que permitan a estas políticas seguir cumpliendo los objetivos inicialmente planteados, sin detrimento de la competencia.

Conforme a su más reciente evaluación para nuestro país, el diagnostico es que nos encontramos fuertemente rezagado respecto de otros países de la OCDE en diversos sentidos. No sólo mantiene una baja penetración de los diferentes servicios de telecomunicaciones, como telefonía -fija y móvil-, TV de paga e Internet a los niveles de precios más elevados, sino que además mantiene un gasto en Investigación y Desarrollo (I&D) muy por debajo del promedio, resultando en uno de los niveles más bajos de productividad.

Es imperativo identificar estos nudos gordianos a la competencia en telecomunicaciones, un sector estratégico para el crecimiento de toda economía y de esta forma eliminar las regulaciones que limiten innecesariamente la competencia en la industria para mejorar el desempeño de la economía mexicana. Cualquier instrumento que pueda ayudar a este propósito debería ser bienvenido a la reflexión y, sobre todo, a la acción.