Y es que la reforma a la ley antimonopolios ha provocado una ruptura en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y ésta podría derivar en el congelamiento de la misma.

La diferencia de posiciones en torno de la legislación en materia de competencia podría empantanar y eventualmente congelar -otra vez-, la iniciativa de reforma de la ley que endurece las sanciones en contra de las prácticas anticompetitivas.

La fractura en el partido tricolor o quizás, la estrategia concertada -en el clásico tú dices que sí y yo digo que no o tú eres el bueno y yo soy el malo-, se hizo evidente el pasado jueves. Ese día, con varias horas de anticipación a la aprobación formal, la adelantó el presidente Felipe Calderón durante la Expo Canitec.

Por la noche, se aprobó por abrumadora mayoría en la Cámara de Diputados -con el apoyo por supuesto de la fracción priísta-, la iniciativa de reforma a la Ley Federal de Competencia Económica que fundamentalmente contiene las principales propuestas del Ejecutivo federal, aunque con algunas modificaciones.

Beltrones, la contrarreforma

Al mismo tiempo, en la Cámara de Senadores el poderoso legislador priísta, Manlio Fabio Beltrones, introdujo otra con notables cambios.

La iniciativa aprobada por los diputados propone severas sanciones a las empresas que incurran en prácticas anticompetitivas.

La iniciativa Beltrones, en la Cámara de Senadores, las suaviza, incluso las minimiza. Entre los promotores de la competencia comienza ya incluso a llamársele la contrarreforma.

El ejemplo más claro es en las sanciones máximas que se aplicarían a quienes incurren en prácticas anticompetitivas. La iniciativa aprobada por los diputados dispone sanciones máximas de 10% de los ingresos totales nacionales para las infractoras. Incluso prevé sanciones penales o corporales y visitas de verificación.

Por su lado, la iniciativa Beltrones, suaviza la sanción. Propone que se aplique una que porcentualmente es mayor: en lugar de 10 propone que sea 25%, pero no sobre los ingresos totales nacionales, sino sobre los ingresos del mercado relevante. Esto implica que en realidad la pena se reduciría drásticamente para las empresas que incurren en prácticas monopólicas. Pero es sólo un ejemplo.

Habría que preguntarle a Manlio Fabio Beltrones si realmente está buscando defender y proteger a los consumidores. O su intención es defender el interés de los corporativos, a los que afectaría la iniciativa de ley que aprobaron los diputados.

Pero más allá de los cuestionamientos, lo cierto es que la pelota ahora está en la cancha de la Cámara de Senadores, en donde el PRI, encabezado precisamente por Beltrones, tiene un enorme poder.

Por otro lado, hay que observar que la brecha que se abrió en la Cámara de Diputados, aunque tiene varias paternidades -como ocurre siempre con los casos de éxito-, lo cierto es que se registró una notable coordinación entre las secretarías de Hacienda, de Ernesto Cordero, y de Economía, de Gerardo Ruiz Mateos.

En el plano operativo, empujaron la reforma el subsecretario de Ingresos, José Antonio Meade, el subsecretario de Gobernación, Manuel Minjares, y el subsecretario de Competitividad de la Secretaría de Economía, Felipe Duarte.

CUENTOS VERAS

Tremendas multas decretó el gobierno capitalino a importantes empresas como JW Marriot, Sabritas y un par de inmobiliarias por incumplimiento de sus obligaciones de pago, a las que aplicó un embargo precautorio.

JW Marriot pagará 11.5 millones de pesos, Sabritas 7.7 y una de las dos inmobiliarias 10.9. Pero lo peor es que si no pagan, el gobierno capitalino podría rematar las propiedades embargadas. Y ése es el primer paso de una lista de prospectos de incumplidos que serán embargados en los próximos días y semanas.

La instrucción de embargo y eventual remate fue girada con base en la ley, por el secretario de Finanzas, Mario Delgado. No se trata de una política de terrorismo fiscal, sostiene el funcionario. En virtud de esta política, las finanzas capitalinas lograron recaudar el año pasado 3,100 millones de pesos de los grandes deudores.

Hasta el viernes por la noche, ninguno de los propietarios de los inmuebles embargados se había presentado ante la autoridad.