Tu propósito en la vida es encontrar tu propósito y entregarle todo tu corazón y alma.

Buda

Desde hace varios años, en esta época, escribo en este espacio acerca de las resoluciones financieras de Año Nuevo y las dificultades que existen para cumplirlas.

Conviene recordar, que distintas investigaciones en temas de conducta muestran que, para cumplir una resolución importante, por su propia naturaleza y en la mayoría de los casos, se requiere de la aplicación de fuerza de voluntad y sentido de autocontrol. Estas dos características están presentes en el cumplimiento de resoluciones y objetivos tales como bajar de peso, hacer ejercicio, comer más sanamente, gastar menos o ahorrar más.

Sin embargo, la fuerza de voluntad es un recurso limitado. De ahí la importancia de ser muy selectivos en la determinación de las resoluciones que para el Año Nuevo conviene que fijemos, para tratar de que sean muy pocas, pero de impacto significativo en nuestro futuro.

Hablando de temas financieros, la primera dificultad inherente a la determinación de resoluciones, es el hecho de que, con frecuencia, somos incapaces de determinar cuáles son las resoluciones financieras óptimas que deberíamos de plantearnos para el futuro.

Lo anterior, porque en muchas ocasiones las personas no tenemos diagnósticos precisos sobre nuestra situación financiera presente, ni sobre las expectativas de nuestra situación financiera futura. Como en todo, de tener un diagnóstico preciso dependerá, tanto el adecuado análisis del problema, como la solución más correcta y viable que presentemos para el mismo.

Para efectuar este primer análisis, que nos lleve a tomar resoluciones adecuadas, algunas preguntas fundamentales son las siguientes:

1.¿Cuál es la situación actual de mis ingresos contra mis egresos? ¿Tengo una condición superavitaria o deficitaria? ¿Cómo estoy subsanando, en caso de que exista, el déficit? Mediante endeudamiento programado o endeudamiento caro y de corto plazo, como el de las tarjetas de crédito.

2. ¿Tengo claridad sobre mis prioridades financieras para el futuro, de corto, mediano y largo plazo? ¿Tengo deuda que no he logrado reducir de su nivel actual y que, por sus características es cara y potencialmente (en un entorno de alza de tasas de interés como el que hemos venido enfrentando), puede generar desequilibrios mayores que comprometan gravemente mi estabilidad financiera?

3. ¿Cuento con objetivos personales relevantes y alcanzables, pero que dependan fundamentalmente de que alcance en el futuro ciertas condiciones financieras? Por ejemplo, si mi objetivo es hacer una maestría, ¿tengo la certeza de que conozco cuáles son los requerimientos financieros que deberá cubrir hacia el futuro? En caso de que el objetivo sea adquirir una propiedad, ¿tengo claro cuál es el objetivo de ahorro para alcanzar un enganche adecuado?

4. ¿Tengo claro cuál es un escenario realista de temas bajo mi control, que me permita avanzar hacia una mejora de mis ingresos futuros? ¿Puedo lograr incrementos en mi salario actual a partir de buscar modelos de capacitación que fortalezcan mis capacidades profesionales? ¿Hay factores y aspectos de mi productividad laboral que puedo mejorar, que repercutan en una mejoría potencial en mi nivel de ingreso? ¿Existen otras actividades que de forma realista puedan generarme niveles adicionales de ingreso sin que generen desgastes negativos en otras facetas de mi vida?

5. ¿Conozco la información necesaria para identificar cuáles son las fugas que en materia de gasto presento de manera recurrente y que disminuyen mi margen de maniobra financiera? ¿Tengo claros los patrones negativos de gasto que llevan a que una parte importante de mis recursos se canalice hacia compras que no generan valor alguno en el corto, mediano o largo plazo?

Empezar por resolver estos cuestionamientos puede ayudarnos, de inmediato, a tener un escenario mucho más claro, que nos permita priorizar las tareas y objetivos financieros que se traduzcan en resoluciones para este próximo 2019. No se trata de diagnósticos muy elaborados, casi todas las preguntas anteriores las podemos responder de manera más o menos puntual en la medida en que las vamos leyendo.

No se trata de establecer resoluciones que, por extremas y tajantes, estén condenadas al fracaso. Se trata de planear una ruta que sigamos y, con tropezones, desvíos y errores ocasionales, sirva para guiarnos en el camino que deseamos para alcanzar la felicidad y el bienestar financiero propio y de nuestras familias.

Les deseo salud y trabajo para ustedes y sus familias; lo demás, cada uno se lo consigue.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual y profesor en la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento de Fondo de Ahorro Educativo de Mexicana de Becas.

Síguelo en Twitter: @martinezsolares

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RaúlMartínez Solares

CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo

Economía Conductual

El autor es politólogo, mercadólogo, financiero, especialista en economía conductual y profesor de la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo.

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