El año pasado narré mi experiencia durante el Buen Fin y pensé este año hacer lo mismo. Tenía algunas compras planeadas, particularmente para Navidad, y decidí revisar qué promociones había para esos artículos.

En mi caso particular, siempre trato de hacer compras bien planeadas, para que no me agarren en curva, como se dice popularmente. La realidad es que si uno nada más va a ver, puede terminar saliendo de las tiendas con buena cantidad de productos comprados a “muchos meses sin intereses” que literalmente pueden romper el presupuesto, no de hoy sino del futuro cercano.

Entonces todo lo tenía ya visto y simplemente esperé el evento para comparar y buscar la mejor oferta. Los resultados fueron mixtos. Un producto en específico (regalo para mi esposa) no fue fácil encontrar en línea y resultó que en la tienda era mucho más económico. Además la experiencia de verlo físicamente y compararlo con otros, de tocarlo, es más gratificante.

Pero prácticamente todo lo demás lo adquirí en línea y no en las tiendas de costumbre. Las “departamentales” que anuncian descuentos “hasta de 40%” en realidad los tienen sólo para ciertos productos en liquidación. Lo que yo quería estaba “rebajado” lo mismo que en cualquier venta nocturna —eso sí— con más meses sin intereses, promoción que yo no aprovecho porque, al ser compras planeadas, las puedo pagar con el dinero que he ahorrado. No tiene ningún sentido comprometer mi flujo de efectivo si puedo pagar de contado. Algunos me argumentarán que uno puede pagar de todas formas a “meses” con ese dinero. Pero la realidad es que implica una complicación extra que en mi caso no funciona: lo he intentado antes. Puede ser que a otras personas sí, pero yo prefiero lo simple.

Algo que fue interesante es que, en ciertos comercios, algunos bancos ofrecían una bonificación de 10% de las compras de contado (con un máximo que en mi caso no importa, porque quedé muy por debajo), además de las promociones vigentes. Eso sí valió la pena.

También fue interesante revisar las “promociones” de las aerolíneas, que en mi caso resultaron ser patéticas. Voy a viajar a finales de año y quise aprovechar para adquirir mi boleto de avión. Para mi sorpresa, a pesar de las ofertas que anuncian, encontré precios más baratos en sitios de viaje como Expedia o Momondo. Con esas mismas aerolíneas. Caso que me resulta incomprensible.

Algo que sí puedo testificar es que en general los estacionamientos de los centros comerciales estaban llenos. Era difícil encontrar un lugar (sólo visité uno, para el regalo de mi esposa que ya mencioné, pero en el camino pasé por otros que también se veían llenos).

También, como todos los años, en los almacenes había personal extra: demostradores de ciertas marcas que intentaban sacar algunos productos de tecnología que ya están fuera de línea (esos sí suelen tener buenos precios, por comprar un modelo anterior, además del pago a meses).

En varios lugares había promociones de hasta 18 meses sin intereses (año y medio, lo que significa que uno terminaría de pagar hasta mayo de 2020), o bien hasta 48 pagos fijos con intereses (la friolera de cuatro años). No me puedo imaginar atarme y comprometer mi flujo de efectivo a un plazo tan largo para adquirir un bien, incluso uno duradero. Es comprar con dinero que todavía no tenemos, que no hemos ganado. Por eso luego la gente no tiene capacidad de ahorro.

El Buen Fin es una medida que desde hace varios años ha sido impulsada por el propio gobierno federal, que busca estimular la economía con base en el consumo. Pero no va acompañada de educación financiera. También incentiva a que la gente se endeude más allá de sus posibilidades, lo cual siempre he criticado.

Es cierto: cada quién es responsable del buen uso de su dinero y de las herramientas financieras que tiene, como la tarjeta de crédito. Como también cada persona es responsable de no leer o enviar mensajes de texto mientras maneja. Ambas cosas se deben incentivar con educación.

Me encantaría que las campañas de educación financiera en México tuvieran el presupuesto que se gastan las empresas para aumentar sus ventas durante El Buen Fin.

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales. Twitter: @planea_finanzas

[email protected]

JoanLanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com