Todos sabemos que desde hace muchos años, las inversiones en los instrumentos tradicionales (pagarés bancarios o fondos de inversión de corto plazo) pagan rendimientos inferiores a la inflación.

En ocasiones son tan bajos que ni siquiera vale la pena guardar nuestro dinero por algún tiempo en ese tipo de “inversiones”, ni siquiera cuando nos ofrecen tasas “promocionales”.

Hace algunos años, los bancos por lo menos ofrecían una alternativa que garantizaba por lo menos conservar el poder adquisitivo de nuestro dinero: los pagarés en Udis.

Sin embargo, se ha suspendido su comercialización, porque incluso los clientes no los conocían o tenían mala información sobre lo que en realidad significaban.

Existe una alternativa parecida, pero sólo a largo plazo (tres años, 10 o 30): los UDIBONOS que se ofrecen mediante la plataforma de Cetesdirecto. De hecho hoy en día tienen tasas fijas muy atractivas, por el contexto internacional. Son una alternativa real para diversificar el portafolio de inversión de personas con ese horizonte de inversión (metas tales como fondo de educación para nuestros hijos o retiro, entre otras).

Mucha gente hoy en día busca más. No se conforma con tener su dinero en fondos que ganan la mitad de lo que crece la inflación anual.

Por ello recibo muchas preguntas sobre cómo invertir el dinero de manera eficiente, para que no pierda su poder adquisitivo, ya que les parece casi imposible encontrar aquellas que paguen rendimientos atractivos.

Afortunadamente las hay; sin embargo, la respuesta depende mucho del horizonte de inversión que tenemos.

¿Qué ocurre con las inversiones a corto plazo?

Si uno tiene un horizonte de inversión de corto plazo (más de dos meses), hoy en día los Cetes (a través de Cetesdirecto) pagan ligeramente por arriba de la inflación y se puede invertir en ellos desde tan sólo 100 pesos. Es más: el fondo BONDDIA que tiene liquidez diaria está pagando aproximadamente lo mismo, lo que lo convierte en una excelente opción para los que requieren liquidez.

El ahorro voluntario en las afores, de corto plazo, puede ser una opción atractiva. Algunas ofrecen siefores específicas con un horizonte de corto plazo, para manejar adecuadamente este tipo de ahorro. Pero hay que tener cuidado: no todas lo hacen. Algunas incluso manejan este dinero en la misma siefore obligatoria en la cual están nuestros fondos para el retiro, cuyo horizonte de inversión no es consistente con lo que buscamos (es para el retiro, a muy largo plazo).

Por eso es importante saber elegir bien y entender en dónde estamos poniendo nuestro dinero.

También hay que entender que el dinero que vamos a necesitar en cualquier momento (horizonte de inversión menor a tres meses), no vale la pena invertirlo (a menos que sean cantidades importantes). Los intereses que vamos a ganar por hacerlo serán tan pequeños (unos cuantos pesos quizá) por ese horizonte, que el dinero está igual de bien en cualquier cuenta de cheques.

Invertir a mediano y largo plazo

En plazos mayores, no tiene sentido pensar en una tasa “fija”. Lo he dicho hasta el cansancio: lo mejor es construir un portafolio diversificado, que tome en cuenta nuestra tolerancia al riesgo. Que nos permita tener un crecimiento real de nuestro dinero, con cierta volatilidad, pero sin que nos quite el sueño.

Aun la persona más conservadora y con la mayor aversión al riesgo debe incluir, cuando invierte a muy largo plazo (para su retiro), por lo menos 10% de su portafolio en instrumentos de renta variable. ¿Por qué? Porque es un porcentaje pequeño que no le añade mucha volatilidad al portafolio, pero maximiza el rendimiento en el largo plazo (hay muchos estudios con cifras históricas que demuestran que los rendimientos totales terminan siendo el doble que si sólo invertimos en instrumentos de deuda).

Recordemos que en muchas regiones desarrolladas: Europa, Estados Unidos, Japón, desde hace mucho tiempo no se consiguen instrumentos a tasa fija y poco riesgo que ofrezcan rendimientos superiores a la inflación.

Por ello debemos comenzar a cambiar nuestros paradigmas y pensar en construir portafolios de inversión que sean adecuados con nuestro objetivo, horizonte de inversión y tolerancia al riesgo.

Recordemos que riesgo en inversiones es, simplemente, volatilidad. No significa necesariamente que perderemos nuestro dinero. Significa que el valor de nuestro portafolio tendrá fluctuaciones. Entonces, cuando pensamos en invertir debemos primero pensar, en todo momento, controlar el riesgo, antes de buscar rendimientos. O bien, dicho de otra manera, buscar los mejores rendimientos posibles pero sin exceder —nunca— de nuestra tolerancia al riesgo.

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales.

Twitter: @planea_finanzas

JoanLanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com