El comportamiento de las personas tiene sentido si lo pensamos en términos de sus objetivos, necesidades y motivos.

Thomas Mann, escritor de origen alemán y premio Nobel de Literatura.

Generalmente, tendemos a pensar que las personas tenemos motivadores similares que inciden en nuestras conductas, financieras o de cualquier otro tipo. Sin embargo, distintos estudios muestran que las motivaciones detrás de conductas similares de las personas varían, provocando que conductas iguales correspondan a motivos diferentes.

En el estudio “Relationship of Saving Motives to Saving Habits”, de Fisher y Anongde, se analizó la relación que existe entre los motivos de ahorro y los hábitos de ahorro, utilizando una clasificación de los hogares para diferenciarlos entre: a) los hogares que ahorran regularmente de manera discrecional; b) aquellos hogares que ahorran de forma irregular y forma residual (ahorran sólo si les sobra), y c) aquellos hogares que no ahorran en absoluto.

A partir de una encuesta realizada entre casi 4,000 hogares, se encontró primero que 46% de los hogares ahorra con regularidad, 32% ahorra de manera irregular y más de una quinta parte, 22%, no ahorra en absoluto.

El estudio encontró que, manteniendo todas las demás variables constantes, la motivación de ahorrar para el retiro tiene una muy elevada relación con aquellos hogares que ahorran de manera regular e incluso con aquellos que lo hacen de manera irregular.

Otro de los motivos presentes entre los hogares que ahorran de manera regular es la capacidad para constituir un fondo de emergencia, que permita enfrentar condiciones adversas no previstas y que pueden comprometer la estabilidad financiera de los hogares.

También existe una marcada correlación entre la conducta de ahorro regular y de no ahorro de acuerdo con el número y características de los integrantes de los hogares. En aquellos hogares en que sólo habitan personas solteras, se tiene una mayor frecuencia de no ahorro, mientras que en aquellos en los que se cuenta con hijos la propensión de ahorro regular es sensiblemente mayor. La razón evidente es que, en los hogares con hijos, se tiene una preocupación específica por crear condiciones que favorezcan el futuro de sus descendientes, lo cual genera una muy importante motivación hacia el ahorro regular.

Este último tema resulta relevante si consideramos que las tendencias demográficas en países como México indican un incremento de los hogares encabezados por personas solteras y la propensión a postergar la constitución de parejas estables o el matrimonio, porque más allá de calificar la decisión, el hecho es que ello apunta también hacia la postergación de decisiones y motivadores de ahorro de largo plazo.

El estudio encontró también que los hogares de ahorradores regulares tienden a mostrar mayores niveles de tolerancia al riesgo y una visión de ahorro más orientada al largo plazo, mientras que los hogares de no ahorradores o con ahorro irregular tienen una baja tolerancia al riesgo y un horizonte de ahorro de corto plazo.

En México este tema resulta importante porque los cambios de conducta en las últimas décadas en los patrones de relaciones al interior de los hogares (edad de matrimonio y edades para tener hijos) pueden contribuir a aumentar la propensión a postergar el ahorro de largo plazo y previsional.

Con base en lo anterior, resulta evidente que hacer conscientes a las nuevas generaciones sobre los cambios en las condiciones de su futuro retiro puede ser un elemento que eleve la relevancia que dicho momento le confiera en el presente y de esta manera se apoye una conducta anticipada de ahorro regular.

Si aprendemos a reconocer cuáles son los motivadores que disparan con mayor certeza ciertas conductas favorables de ahorro, podemos crear condiciones que atenúen dichos efectos e incrementen la posibilidad de que se presente una conducta de ahorro en los hogares.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual y director general de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo. Síguelo en Twitter: @martinezsolares

Raúl Martínez Solares

CEO de Mexicana de Becas

Economía Conductual

Desde 2006 fue Director Comercial de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo y a partir de enero de 2012 es Director General de esa empresa.

Es especialista en temas de estrategia de negocios y mercadotecnia; Economía Conductual, cambios demográficos y ahorro previsional de largo plazo, como pensiones y ahorro educativo.