Si queremos ahorrar debemos tener un motivo importante como juntar un colchón para emergencias, irnos de viaje o para el retiro.

Muchas personas se sienten frustradas porque no pueden ahorrar. Algunas tienen un ingreso limitado y les cuesta mucho trabajo. Pero esto sucede aun a gente que gana bien y claramente tendría la capacidad.

Hace algún tiempo me tocó asesorar a una persona que se sentía así y nos pusimos a dar una mirada muy profunda a sus hábitos financieros. Para empezar, no llevaba un plan o presupuesto. Sí tenía un registro de gastos, pero no muy bien hecho: una buena cantidad de dinero no estaba registrada y por ende no sabía en qué se gastaba.

Entonces, nos pusimos a hacer un plan (flexible, que es una de las características que debe tener para que sí funcione) y un registro estricto de gastos. Al mes siguiente, el panorama estaba mucho más claro.

Había varias cosas que saltaban a la vista:

1. La cantidad que gastaba en bebidas (el café en la oficina, el jugo antes del gimnasio).

2. Lo que destinaba a pedir comida a domicilio. Aunque cocinaba, algunas noches llegaba muy cansada, simplemente le daba flojera y prefería pedir.

3. La gran cantidad de suscripciones recurrentes (servicios de streaming, televisión satelital, el costo mensual de varias apps en su celular que ni siquiera utilizaba, etcétera).

Ella misma se sorprendió de ver esas cantidades y empezó a hacer justificaciones. Pero no se trata de eso, al contrario: la información es poder y nos sirve para tomar decisiones.

En su caso, de lo primero que había que darse cuenta es aprender a distinguir entre gustos (o comodidades) y necesidades. Esto no es fácil, particularmente con Millennials, que sienten que no pueden vivir sin muchas de estas cosas. Pero es necesario hacerlo para poder entonces encontrar un sano equilibrio: un balance.

Siempre he dicho que el dinero es limitado. No podemos comprar todo al mismo tiempo, ni hacer todo lo que queramos. Por el contrario, tenemos que priorizar y eso implica conocer lo que más nos importa en la vida (no sólo el aquí y el ahora: hay que abrir nuestros horizontes).

De eso, precisamente, se trata un plan de gastos (o presupuesto). Es simplemente un ejercicio de prioridades, que nos permite decidir, desde el momento en que recibimos un ingreso, en qué nos lo vamos a gastar. Darle a cada peso que ganamos, un trabajo. Tomar nosotros el control.

¿Cómo ahorrar cuando sientes que no puedes?

Desde luego, no se trata tampoco de ahorrar por ahorrar. Eso no tiene ningún sentido. Si queremos ahorrar tenemos que tener un motivo importante, como por ejemplo el juntar un colchón para emergencias, irnos de viaje o nuestro ahorro para el retiro.

Entonces, una vez que tenemos una meta para la cual necesitamos ahorrar, entonces, simplemente tenemos que ver el ahorro como un gasto prioritario, dentro de nuestro plan o presupuesto. Hasta arriba. Esto significa: pagarnos primero a nosotros mismos, antes de hacer pagos a otras personas.

Es importante mantener este dinero separado de nuestra cuenta de nómina o de aquella que nos sirve para manejar nuestro dinero del día a día. Es más, si tenemos un ingreso regular, podemos pedir un cargo automático el día que nos pagan. Una gran opción puede ser Cetesdirecto, particularmente para metas de corto y mediano plazos.

Ahora bien, para metas de largo plazo, es importante también invertir este dinero. El ahorro no es suficiente si queremos que crezca con el tiempo. Podemos hacer una transferencia mensual a una cuenta de inversiones (por ejemplo una casa de Bolsa) o incluso, si no sabemos mucho de inversiones, una gran opción es el ahorro voluntario a nuestra afore.

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales. Twitter: @planea_finanzas

[email protected]

Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com