Tenemos al organismo antimonopolios y al regulador de las telecomunicaciones acotados en sus funciones y cuestionados en sus decisiones.

Esta semana podrían aprobarse en el Senado de la República, las reformas a la Ley Federal de Competencia Económica que crean la figura de Comisionado Ponente, decisión trascendental que pondría fin al control absoluto que tiene la Presidencia de la Comisión Federal de Competencia (CFC) sobre el Secretario Ejecutivo de la dependencia, lo que ha llevado a muchos de los regulados a desacreditar la labor del organismo antimonopolios.

La Presidencia de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) ha sido igualmente cuestionada por el control absoluto que, por reglamento, tiene sobre la Secretaría Técnica del pleno y las áreas operativas de la Comisión; con mucha frecuencia, los comisionados se quejan de la labor que realizan estas instancias, que dependen directamente del titular del organismo.

Tenemos al organismo antimonopolios y al regulador de las telecomunicaciones acotados en sus funciones y cuestionados en sus decisiones porque, desde la Presidencia de ambas comisiones, hay una línea vertical de mando única. Es por ello que resulta tan trascendente la votación en el Senado de esta iniciativa de reformas a la Ley Federal de Competencia Económica, presentada hace un año por el Ejecutivo federal.

La aprobación de estas reformas favorecerá la transparencia en las investigaciones y resoluciones del organismo que preside Eduardo Pérez Motta, quien recientemente fue acusado por una empresa de hacer pública la información de un expediente y quien ha sido señalado como responsable de centralizar la información al interior de la CFC, valiéndose para ello del Secretario Ejecutivo del organismo, argumentos que han restado fuerza institucional a la Comisión.

De entrada, la iniciativa establece que el Secretario Ejecutivo de la CFC no sería nombrado por el titular del organismo (como ocurre actualmente), sino por el Presidente de la República.

La creación del Comisionado Ponente es la parte medular de esta reforma, pues ello implicará que los temas a discutir en el seno de la CFC se irán rotando entre todos los comisionados, quienes recibirán los expedientes de manos de la Secretaría Ejecutiva y tendrán la responsabilidad de hacer una investigación exhaustiva y elaborar un proyecto de resolución para presentarlo ante el pleno, que deberá votarlo.

Esto permitirá que la toma de decisiones no se monopolice y que tanto el Comisionado Ponente como la Secretaría Ejecutiva y el pleno de la CFC participen equilibradamente en las decisiones del organismo, generando así un sano juego de pesos y contrapesos institucionales.

De aprobarse estas reformas, en la CFC se aprovechará al máximo la experiencia y capacidad de los comisionados; los proyectos de resolución serán elaborados por distintas personas, con enfoques diferentes, sin que exista una línea de mando única, privilegiando la horizontalidad, lo que indudablemente dará certeza y fortaleza a las resoluciones del organismo antimonopolios.

Un aspecto medular de estas reformas es que plasman la obligación del Secretario Ejecutivo y de las unidades administrativas de la CFC, de prestar todo el apoyo y la colaboración que requieran los comisionados ponentes en la integración de sus proyectos. De no ser así, los comisionados podrán solicitar la remoción del Secretario Ejecutivo y de los servidores públicos adscritos a las unidades administrativas que no presten la información, el apoyo o la colaboración debida. Está en manos del Senado de la República la aprobación de estas reformas que, indudablemente, serán en favor de la competencia.

La Comisión Federal de Telecomunicaciones, la industria y los usuarios de este sector se verían beneficiados con una reforma similar a la que se impulsa para el organismo antimonopolios.

El Reglamento Interno de la Cofetel faculta al Presidente del organismo para ejercer control total de todas las áreas, incluida la Secretaría Técnica del pleno que, al menos, en la actual administración, responde a los intereses y agenda del titular del organismo, del modo que sucede con otras áreas sustantivas, como las coordinaciones de Administración, de Organización y Tecnologías de la Información y de Comunicación Social. Aquí, prevalece la línea de mando única, la verticalidad y la centralización de decisiones.

Twitter: @gsoriag

[email protected]