Los focos rojos de alarma se encendieron en el gobierno federal por la súbita elevación del monto de dólares que circulan en la economía nacional, cuyo monto extraordinario lo mantienen bajo reserva absoluta las máximas autoridades financieras.

Ante la evidencia, el gobierno mexicano decidió aplicar una estrategia para restringir el uso de dólares en efectivo; es un esquema parecido al que se aplicó en Colombia con el mismo propósito.

Pero no se trata de un control de cambios. El mercado cambiario continuará operando bajo la misma tónica de la libre compra y venta de divisas. Es totalmente distinto; se trata de una restricción del uso de divisas en territorio nacional para operaciones normales como la compra de vehículos o bienes inmuebles. Con ello -calculan en círculos oficiales- se dará un fuerte golpe al Talón de Aquiles de la delincuencia organizada, que hasta hoy utiliza con cierta facilidad al sistema financiero para realizar depósitos de dólares en efectivo. El tema lo vienen analizando en Hacienda, que encabeza Ernesto Cordero, y los bancos que operan en México.

Desde hace tiempo, algunas instituciones bancarias ya venían aplicando sus propias restricciones; pero ahora lo harán en acción conjunta y coordinada con las autoridades del sector financiero.

El esquema ya casi estaba listo, pero con las declaraciones que hizo el fin de semana pasado el secretario de Gobernación, Miguel Gómez Mont, la estrategia gubernamental se precipitó. De cualquier forma, el adelanto de la información que realizó el responsable de la política interna ha servido para calibrar las reacciones que hasta ahora no han sido virulentas. La próxima semana Hacienda y Banco de México darán a conocer el camino que se seguirá para poner en marcha la restricción de los depósitos de dólares y las operaciones millonarias de compra-venta en divisa estadounidense.

Todavía no termina de definirse el monto y los detalles de la implementación de la restricción de los depósitos en dólares. Queda por definir si se modifica la Ley del Banco de México, para determinar los montos máximos de depósitos que pueden aceptar los bancos, o si Hacienda aplica una normatividad más restrictiva.

En los bancos se tendrían que tomar medidas para permitir operaciones cambiarias en cajeros automáticos.

De lo que no hay duda, es de que el gobierno está convencido de aplicar esta pinza en contra del lavado de dinero.

Reestructura en el aire

Aseguran quienes están cerca de la toma de decisiones que en el gobierno mexicano están convencidos de que la industria aérea nacional tendrá que reordenarse más temprano que tarde.

La instrucción para que Bancomext retire el aval a la colocación que pretendía realizar Mexicana de Aviación de 250 millones de dólares, obligará a los accionistas de esa empresa a ponerse de acuerdo para definir el rumbo que tomarán.

En el gobierno tienen información de que tanto Mexicana de Aviación como Aeroméxico están en una situación económica difícil. Y también están convencidos de que de una o de otra forma los inversionistas y accionistas de ambas aerolíneas tendrán que ponerse de acuerdo entre sí, para su eventual fusión. O incluso, tendrían que explorar alguna posibilidad de fusionarse o aliarse con Interjet o Volaris.

Hay que recordar que recientemente Interjet, de Miguel Alemán Magnani, hizo una oferta de compra por Volaris, que encabeza Pedro Aspe, pero no cuajó porque el fondo de inversión internacional que participa en ésta última exigió su derecho de tanto.

En el gobierno apuestan a que el reordenamiento y reestructuración de las empresas aéreas es inminente. En tanto, Mexicana, dirigida por Manuel Borja, aseguró que el aval frustrado de Bancomext a su colocación de bonos, de ninguna forma implicaba un rescate.

CUENTOS VERAS

Será Sergio Hidalgo -hasta ahora oficial mayor de la Secretaría de Hacienda- quien releve en la dirección del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) a Luis Miguel Álvarez. En sustitución de Hidalgo, llegará a la oficialía mayor de Hacienda, Luis Miguel Montaño Reyes, que venía desempeñando ese cargo en Sedesol.

Álvarez Alonso, por su parte, tiene dos opciones a escoger: un puesto importante en Pemex, que dirige Juan José Suarez Coppel, o un fideicomiso de apuntalamiento de las cajas de ahorro. Álvarez Alonso será relevado en común acuerdo con el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, luego de siete años al frente del SAE. Para Cordero, Luis Miguel Álvarez es un funcionario honesto y eficiente, y será éste quien tome la decisión de adónde ir.