En 2013 la economía de Colombia por primera vez superó a la de Argentina, para colocarse como la tercera de América Latina después de la de Brasil y México, que ocupan el primero y segundo lugar. El PIB colombiano sumó 350,000 millones de dólares y el argentino 343,000 millones de dólares, según la firma de investigación Capital Economics, con sede en Londres.

Influye de manera decisiva en este nuevo cálculo la repercusión que tuvo sobre la economía argentina la devaluación del peso, que fue de 22 por ciento. El cambio de posiciones, sin desconocer este hecho, se revela ya como una tendencia irreversible y no se explica como un evento puntual. En los próximos meses se hará todavía más evidente esta realidad.

Este desplazamiento pone de manifiesto la permanente crisis argentina que a fines del siglo XIX y principio del XX fue la más importante economía de la región y una de las más grandes del mundo. Revela también los cambios que han ocurrido en Colombia, que se pueden todavía acelerar en el momento que se firme la paz entre el gobierno y la guerrilla, que lleva en armas más de 50 años.

Desde 2007 los gobiernos kirchneristas han manipulado las cifras, para esconder el fracaso de la economía. Para 2013 el PIB resulta 12% menor al que de manera oficial reporta el gobierno, según un estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que plantea junto con la Universidad de Harvard que el gobierno dejó, hace años, de utilizar en sus mediciones los estándares internacionales.

Esa misma investigación sostiene, como también lo hace la revista World Economics, que la economía argentina sólo tuvo la mitad del crecimiento de 30% acumulado entre 2007 y 2012 que asegura el gobierno. Así, en los últimos 15 años las tasas de crecimiento reportadas por las autoridades han sido falsas, pero también las de la inflación y el valor del peso.

Los especialistas explican lo que ahora ocurre a partir del modelo económico que ha seguido cada uno de estos países en los últimos 20 años. El de Argentina se ha caracterizado por el proteccionismo, el estatismo, las expropiaciones y una política imprevisible que arroja, entre otras cosas, control de las divisas, control de precios, subsidios costosos a la energía y el transporte y una alta inflación.

El de Colombia por el mercado libre y una política predecible que da seguridad a los ahorradores e inversionistas. El gasto del gobierno ha sido disciplinado, la inflación baja y se han garantizado los derechos de propiedad y dado certeza a los capitales nacionales e internacionales.

Los pronósticos para 2014 son que existen altas posibilidades de que Argentina entre en recesión y por lo mismo se afecte el crecimiento de la economía, mientras que la de Colombia crezca en 5%, según The Wall Street Journal. Ya se verá. Por lo pronto Colombia es ya la tercera economía de América Latina.