La lucha antimonopolios está a punto de iniciar un capítulo trascendente en México.

Los consumidores mexicanos tendrán una ley antimonopolios que prevé para los infractores: cárcel, sanciones económicas de hasta 10% de sus ventas y visitas domiciliares sorpresivas para investigar a los agentes económicos, entre otros instrumentos y castigos.

Es una ley que busca disuadir a los empresarios de incurrir en prácticas monopólicas y, en el extremo, castigarlos severamente.

Todo en aras de una mayor competencia que redunde en beneficio de los consumidores.

Ayer el presidente Felipe Calderón firmó la iniciativa de Ley Federal de Competencia Económica que aprobaron las cámaras de Diputados y Senadores. En cuanto se publique en el Diario Oficial de la Federación entrará en vigor.

Se trata de una iniciativa de ley que fortalece las facultades de la Comisión Federal de Competencia (CFC).

Se trata también de la primera iniciativa de ley que se aprueba durante la actual administración por las dos cámaras, la de Diputados y la de Senadores.

Para el zar antimonopolios, Eduardo Pérez Motta, se trata de una reforma que acerca a México a las mejores prácticas internacionales y coloca al ciudadano, al consumidor, entre las prioridades de las políticas públicas.

Las medidas cautelares que prevé la nueva legislación reforzarán a la CFC en su lucha por lograr una mayor eficiencia en los mercados.

Pero no todo son concesiones en favor del órgano regulador, la iniciativa de ley también prevé obligaciones.

La comisión antimonopolios tendrá la obligación de ser más transparente y emitir criterios que muestren sus metodologías en materia de concentración entre empresas, así como de las prácticas relativas y el diseño de las sanciones. La CFC podrá realizar audiencias orales públicas para confrontar a los protagonistas de los casos.

También se registrará una mayor simplificación o desregulación para los casos de concentración entre empresas.

Es importante si se considera que la mayoría de las actividades de la CFC con empresas; 97% de ellas tiene que ver con casos de concentración.

Lo que todavía está por negociarse son los procedimientos de apelación ante el Poder Judicial. En los próximos seis meses se revisará cómo funcionará este mecanismo ante un juez especializado.

En suma, se trata de una ley antimonopolios mucho más eficaz que la que actualmente está en vigor.

Por eso es que se registró un intenso cabildeo por parte de corporaciones muy poderosas que buscaron impedir su aprobación.

Pero tal vez el obstáculo más difícil que finalmente fue superado es el de las diferencias políticas.

Hay que recordar que originalmente esta iniciativa, presentada por el Ejecutivo Federal, fue modificada por el PRI en la Cámara de Diputados y posteriormente aprobada.

Después, en la Cámara de Senadores fue modificada y 11 de sus 21 artículos fueron reservados para volverse a turnar a la Cámara de Diputados.

Finalmente, fue rescatada y reelaborada por la Cámara de Diputados para ser aprobada por ambas cámaras.

Por eso es que México está a punto de entrar en una nueva era en materia de competencia económica, lucha antimonopolios y defensa del consumidor.

CFC y usuarios de telefonía

Otro elemento que debe ser considerado en el mismo contexto de beneficio a los consumidores y, más específicamente, a los usuarios de los servicios de telefonía es la multa histórica a Telcel por alrededor de 1,000 millones de dólares por prácticas anticompetitivas. La multa es equivalente a 10% de los ingresos de la empresa de telefonía.

Este tipo de multas, aplicada a Telcel por la reincidencia en una práctica monopólica, será muy frecuente a partir de la publicación de la nueva Ley de Federal de Competencia Económica. Por eso es que resulta previsible que las sanciones tengan un efecto de disuasión para las empresas; es probable que, ahora sí, lo piensen dos veces antes de cometer alguna práctica anticompetitiva.

CUENTOS VERAS

El comisionado Rafael del Villar regresará a su plaza en el Banco de México y dejará la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel).

Por lo menos eso es lo que puede esperarse luego de sus declaraciones en las que afirma no tener noticia de que será ratificado.

Ayer fue su último día en la Cofetel y se espera que su relevo sea un economista por las tareas que tendrá que enfrentar en breve ese órgano regulador en materia de tarifas de interconexión y el modelo de costos respectivo.