El 7 de junio del año pasado, una de las elecciones a gobernador más competidas de las que se disputaban aquel día fue la de Colima, con una diferencia de 503 votos entre el primero y el segundo lugar y un litigio poselectoral que terminó con su anulación cuando el Tribunal Electoral consideró que las condiciones de competencia fueron afectadas por una intervención indebida de funcionarios del gobierno estatal, por lo que ordenó que se realizara una nueva elección pero organizada directamente por el Instituto Nacional Electoral, la cual tuvo jornada de votación.

El entonces Instituto Federal Electoral organizó directamente la elección de 1997 en el Distrito Federal, la capital de la República que transitaba de un regente designado por el Ejecutivo a un jefe de Gobierno electo por voto directo. Era un territorio sin árbitro local consolidado como hoy existe, y fue así como la autoridad federal organizó su primera elección.

Como la ciudad de México fue para el IFE, Colima es la primera contienda local que organiza el INE a nivel central, aunque esa responsabilidad la asumió por un mandato directo del máximo tribunal en materia electoral y no por las nuevas causales que se previeron en la reforma constitucional y legal de 2013-2014, las cuales permiten que se ejerza parcial o totalmente la organización de comicios locales por acuerdo justificado de consejeras y consejeros de la autoridad nacional.

Después de anularse la elección ordinaria de junio pasado, el proceso extraordinario abrió finalmente las urnas este 17 de enero para que las y los colimenses decidan quién debe gobernarlos, luego de 11 días de precampañas, nueve de intercampañas, 35 de campañas, tres de veda y la jornada.

En ese periodo los partidos políticos tuvieron oportunidad de exponer sus ofertas en la entidad, no sólo en plazas públicas o propaganda impresa, también a través de en un catálogo de señales de radio y televisión que participaron en la contienda, el cual incluyó 32 emisoras obligadas a difundir los mensajes electorales desde el inicio de las precampañas y hasta este domingo.

Entre el 20 de noviembre y el 17 de enero se difundieron poco más de 198,000 spots relativos a este proceso (incluyendo los de autoridades y partidos políticos), con lo que fue posible que la y los candidatos (fueron seis) expusieran sus ofertas de forma masiva, además, el INE organizó un debate entre la y los seis contendientes a la gubernatura que hace una semana se transmitió en televisión pública y también en las principales cadenas privadas, además de YouTube vía Internet, donde hasta ahora han podido verlo más de 32,000 personas según el contador del canal oficial del instituto.

Se han generado condiciones de competencia como las ya mencionadas, pero la nueva elección no ha sido sencilla, y refleja, como es natural en competencias cerradas, una tensión con discusiones públicas intensas que significaron acusaciones y reproches durante las campañas entre contendientes y sus simpatizantes.

Da cuenta de lo anterior el hecho de que se habían presentado, hasta el viernes pasado, 71 quejas relacionadas con esta elección.

El trabajo realizado por la autoridad acredita rutinas técnicas que han garantizado la instalación y vigilancia de los partidos en las casillas, certeza y revisión respecto del listado de votantes, la realización de un debate con un formato que procuró un mayor contraste de posturas y una mayor difusión en televisión y redes sociales que el anterior, así como espacios para que la ciudadanía se involucrara haciendo preguntas. Se han fiscalizado y se van a fiscalizar puntualmente todos los gastos que partidos y candidatos destinen a la elección.

Este domingo 498,867 colimenses tenían posibilidad de ejercer su derecho a voto. Al momento de escribir estas líneas no se han registrado las primeras cifras sobre la participación ciudadana o los sufragios obtenidos por cada candidatura, pero sabemos que será fundamental en los próximos días encontrar madurez política de los actores frente al resultado y apego a las reglas que nos hemos dado para hacer valer cada voto en el sentido que fue emitido por los ciudadanos.

Consejero electoral del INE

Twitter:@MarcoBanos