El Centro de Información y Seguridad Nacional (CISEN), apretó el botón rojo en sentido que el Sistema Penitenciario Nacional, no solo es un gran riesgo, sino está colapsando y pone en riesgo la seguridad nacional, por eso el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, el hombre más enterado o debería ser el mejor enterado, al tener las riendas de la seguridad interior, advirtió a los gobernadores que se pongan ¡Pilas!

Esto no es nada nuevo, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), lleva 15 años atrás, alertando el deterioro del Sistema Penitenciario Nacional, que incluye 16 Centros Federales de Readaptación Social (CEFERESO) y casi 380 Centros de Readaptación Social (CERESOS) y demás, en 32 Estados, ya no es el problema de sobrepoblación, va disminuyendo gracias al Nuevo Sistema de Justicia Penal, aunque sean peligrosos.

Se sabe, conoce y se ha documentado, que la industria carcelaria’’, es sinónimo de millones de millones en prebendas, desde no hacer nada’’, venta de productos básicos o privilegios de drogas legales e ilegales, sexo y hasta de operar desde dentro extorsiones, secuestros, asesinatos o salidas’’ especiales con reporte de regreso’’, dejando un aval’’, que no es necesariamente dinero, porque eso ya se pagó.

Sí el CISEN revelara el estudio que da cuenta sobre los millonarios’’ exdirectores de CEFERESOS, CERESOS y otras denominaciones, por atender autogobiernos’’ denunciados y ratificados por la CNDH, que incluso ha señalado en penales federales, estatales o municipales, los cuales no tienen capacidad de prevenir riñas, lesiones, fugas, homicidios o motines, el diagnóstico desalentador ya hubiera sido atendido.

¿Hay algo que les podamos contar? Marzo ha sido parámetro que el sistema penitenciario del país es decadente, no esta en’’. Los autogobiernos, lo más lacerante del sistema arroja millones en recursos, no van a arcas municipales, estatales o federales, sino a particulares’’, esos que juraron defender legalidad o que la sociedad se los demande ’’, eso es una jalada, incluso de los políticos.

Si checan el último reporte de la CNDH, las entidades que están sufriendo el embate del crimen de fuero común y federal en prisiones o penitenciarias, son las mismas donde éste mes ocurrieron fugas relevantes, las más escandalosas de Sinaloa, Tamaulipas y Quintana Roo, pero hay otras en riesgo como Campeche, Colima, Oaxaca, Baja California Sur, Chiapas, Tabasco, Hidalgo, Guerrero y Nayarit.

Estos son los radares’’ que tiene el CISEN, donde los esfuerzos federales hechos con las secretarías de la Defensa Nacional (SEDENA) y Marina Armada de México (SEMAR), sin menospreciar a los útiles’’ de la Policía Federal y Gendarmería, han capturado delincuentes y 122 objetivos peligrosos y prioritarios, algunos no puestos a bien resguardo porque se pelaron’’ de ahí.

Ese fue el mensaje Osorio Chong, en la Primera Reunión Nacional 2017 de las Conferencias de Procuración de Justicia y de Secretarios de Seguridad Pública en la Ciudad Judicial en la capital, sustentando se está luchando por crear corporaciones policiacas, que no funcionan, un sistema adoptado de justicia penal cuestionado y las prisiones, no ayudan.

Entonces estamos del ¡Carajo!

Advirtió a los 32 gobernadores del país, que apliquen suficientes recursos que les dio la Federación y que no se hagan ¡Pen nitentes! Para crear corporaciones, funcionarios penitenciarios e infraestructura y mantener en prisión a los que han sido capturados por la SEDENA y SEMAR y no gasten’’ en otras cosas, debido a que la situación política, no está para obviar problemas.

Los gobiernos de los Estados deben voltear a ver sus sistemas penitenciarios porque cada uno debe atender de forma prioritaria las prisiones, establecer orden y disciplina antes que haya una situación que lamentar, se requiere invertir en personal e infraestructura, la Federación ha destinado recursos para ello, no es aceptable que esos recursos no se apliquen o vayan a otras tares’’ y advirtió, habrá una reunión para rendición de cuentas.

COMMODATO

Vienen usos y costumbres. Todo es denuncia y girar órdenes de aprehensión contra los malvados’’. Veamos cuántos llegan a prisión. Muchos de ellos se pelan, antes.