Entre las observaciones de la ASF a la Cofepris destacan, malas prácticas en las licitaciones de bienes y servicios, problemas en los procesos de programación y presupuestación y retrasos en las autorizaciones y registros.

El subsecretario López Gatell coloco en la mira a la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris), señaló que el proceso de autorización sanitaria es oscuro y discrecional, reconoció que durante esta administración no se ha se avanzado en el combate a la corrupción en esa Comisión.

A pesar de la importancia que tiene para protección de la salud y de la industria millonaria que regula, así como los constantes señalamientos sobre actos de corrupción, la instancia encargada del control y fomento sanitario no llama la atención de las entidades fiscalizadoras.

En el periodo comprendido entre los años 2012-2019 la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizó ocho auditorías a la Cofepris.

En los años 2014 al 2019, la ASF no contempló a la Cofepris en su programa de auditorías; cabe señalar, que el ejercicio 2020 es susceptible de revisión el próximo año.

Estas auditorias han comprendido el gasto de la red nacional de laboratorios, el desempeño en la protección de riesgos sanitarios (dos veces), subsidios y ayudas en el sistema federal sanitario, contratación de servicios profesionales y servicios generales e ingresos por autorizaciones en materia de sanitaria.

Entre las observaciones más recurrentes en el periodo destacan, malas prácticas en las licitaciones de bienes y servicios; problemas en los procesos de programación y presupuestación y retrasos recurrentes en las autorizaciones y registros de la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios.

El Informe elaborado por la Auditoría Superior de la Federación a la Cofepris, derivado de la Auditoría a la Cuenta Pública 2018, publicado en enero del 2020, señala que: “en opinión de la ASF, existe una posibilidad manifiesta de que la población este expuesta a riesgos sanitarios por el uso y consumo de bienes y servicios, ya que la SS, mediante la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios, no contó, a 2018, con un diagnóstico cuantitativo y cualitativo en cada una de las 19 materias de su competencia (...) la falta de información sobre la magnitud del problema ocasionó que su gestión fuera reactiva y no preventiva”.

Menudo lío tendrá que resolver el Comisionado Novelo Baeza, su jefe no confía en él y la ASF opina que esa comisión no hace bien su trabajo.

Querido lector, en plena pandemia uno de los garantes de la calidad y el abasto de los insumos médicos se encuentra a la deriva, carcomido por la corrupción ante este panorama no queda otra que, bien cuidarnos del virus global. Hasta la próxima.

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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