El presidente y su partido están en lo suyo, van por un cambio de régimen, que creen que hará que la 4T pase de eslogan a sistema de estado y de gobierno. Tienen los recursos y las fuerzas para imponer su proyecto.

En una verdadera democracia, con un Parlamento responsable, nunca se hubiera aprobado la designación de Yasmín Esquivel. La Cámara de Diputados y el Senado le fallaron a la sociedad, fueron incapaces de ponerle un alto a la desarticulación que vienen sufriendo los poderes de la nación, los órganos de contrapeso, las instituciones ciudadanas y las organizaciones civiles.

Desde que se conoció la terna propuesta por el ejecutivo, se advirtió el conflicto de interés de las propuestas. Ni siquiera era asunto de capacidades, de género y menos de discriminación, simplemente de congruencia. El resultado en la Cámara de Diputados era previsible por la mayoría de Morena, pero en el Senado debieron recurrir al cobarde procedimiento del voto por cédula para ocultar el rostro de los esquiroles o de los senadores de oposición que entregaron los votos necesarios. Dirán que es una votación legítima. ¿También en tiempos de canallas?¿A cambio de qué o presionados por qué? Cada uno de ellos lo sabe y al final han sido protegidos por sus compañeros, que tampoco supieron imponer la disciplina partidista.

No, no se trata de un asunto menor, ni de una costumbre. Pareciera que los legisladores no se acaban de enterar de lo que está pasando en el país, la descomposición que están sufriendo las instituciones, que lo que está de por medio es el futuro de México frente a la visión y metas del actual gobierno.

Si no se han dado cuenta, cada mañana el presidente habla mal de ellos, de los de la oposición, en el Congreso de la Unión. Para que lo sepan, son ellos los adversarios, los conservadores, los corruptos, los neoliberales que despedazaron el país.

En breve vamos a confirmar la ceguera que se está registrando en gran parte de México. Los resultados de las elecciones en puerta ya se dan por anticipado, por lo menos en Puebla y Baja California, donde los comicios serán de trámite ante una oposición debilitada e incapaz y grupos sociales en estado catatónico.

Ahora bien, el presidente y su partido están en lo suyo, no hay sorpresas. Ellos van por un cambio de régimen, el que creen que hará que la 4T pase de eslogan a sistema de estado y de gobierno. Tienen los recursos y las fuerzas para imponer su proyecto. Día a día avanzan imponiendo sello y rumbo. Por su parte, la ministra electa alcanza el sueño de casi cualquier abogado. Para el caso, ocurrió que unos cuantos votaron con cobardía y cinismo.

En puerta está el asunto de la ratificación de mandato. Habrá que estar preparados para cualquier cosa. Por cierto, si el ejercicio de revocación de mandato se quiere a mitad del sexenio, entonces tendría que ser después del 1 de diciembre del 2021, no antes.

Al margen

Durante los foros de análisis para la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo, el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, perdió el estilo y, como su jefe, desde la realidad alternativa, descalificó el pasado. ¿No podrán hacer su trabajo sin rencillas ni rencores? ¡Qué solo se debe sentir el subsecretario Arturo Herrera!

Jared Kushner

Pues dirán que Trump y López Obrador se respetan y hasta se admiran, pero nada de una reunión entre jefes de estado. Trump se ha reunido con sus homólogos de Brasil, Canadá, Colombia, Perú, Argentina y otros países del continente, pero no con su vecino.

Juan María Naveja

Comunicador

Al Margen

Es analista, consultor y conferencista. Autor del libro Periodismo Radiofónico una Revisión Inconclusa, Editorial Porrúa y Coautor de Comunicación Política 2.1 modelo para armar, Editorial Etcétera.