La recuperación de la economía de Estados Unidos no parece ser muy clara, una vez concluido el primer trimestre algunos indicadores, como el empleo y el gasto del consumidor mostraron dinamismo, en tanto que el gasto de construcción registró una importante caída, contribuyendo a la incertidumbre de la economía internacional, donde Europa sigue siendo una preocupación importante. Nuestro país no está exento de todo ello, presentándose en el corto plazo y de manera coyuntural un peso mexicano que muestra fortaleza y tendencia a la apreciación frente al dólar.

SIGNOS POSITIVOS

Sin lugar a dudas el dato que ha llamado la atención en la economía estadounidense es la generación de más de 207,000 empleos, en promedio, durante marzo, frente a los 156,000, aproximadamente, que se crearon durante el 2011. La anterior situación ha permitido un mejoramiento en la confianza del consumidor durante los meses de febrero y marzo.

Los expertos manifiestan que no se percibe que el incremento en los precios de la gasolina -que han subido 62 centavos de dólar desde inicios de año- estén desanimando a los estadounidenses; en tanto, el mercado laboral se fortalece.

Por ejemplo, en marzo, la confianza del consumidor alcanzó su nivel más alto en un año, en medio del optimismo por el empleo y el ingreso, que respaldaría el gasto este trimestre.

En pocas palabras, significa que los estadounidenses están gastando. Por ejemplo, el Departamento de Comercio destacó recientemente que el gasto del consumidor subió 0.8%, debido a una fuerte alza en las compras de bienes de larga duración, como vehículos. El gasto de enero fue revisado con un alza de 0.4%, cuando preliminarmente se había estimado en 0.2 por ciento.

De esta manera, el índice final de confianza del consumidor -que elabora el sondeo de Thomson Reuters y la Universidad de Michigan- subió a 76.2 en marzo, el más alto desde febrero del 2011, en diciembre del 2011 y enero del 2012 se ubicó en 74.3 y 75.3 puntos, respectivamente.

SIGNOS NEGATIVOS

El resultado negativo que más ha llamado la atención es el correspondiente al gasto de construcción, mismo que en febrero registró su mayor caída en siete meses (1.1%), al disminuir la inversión tanto en proyectos privados como los del gobierno, siendo la segunda caída consecutiva.

Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, ha dicho que el Producto Interno Bruto de Estados Unidos creció en 3% en el último trimestre del 2011, pero que espera que se desacelere en los primeros tres meses del 2012.

Reiteradamente ha dicho que el factor predominante de la falta de dinamismo de la economía estadounidense es la debilidad de la demanda agregada, donde sus componentes fundamentales son el gasto de consumo privado, el consumo del gobierno, las inversiones y las exportaciones.

Sin lugar a dudas, el reto que tiene la economía estadounidense no es fácil, sobre todo en lo referente al diseño de las políticas para el crecimiento, considerando que Europa y Japón no crecen, en tanto que las economías emergentes si lo hacen, a menor ritmo y con medidas proteccionistas.

FORTALEZA DEL PESO MEXICANO

Desde principios del año, el peso mexicano ha observado una apreciación que ronda en 10%, motivada en buena medida por el importante flujo de recursos externos que ha entrado a México, tanto por inversiones, exportaciones, como por remesas.

En el caso de estas últimas, después de la caída de 15.5% que se observó en el 2009, en febrero del 2012 registraron un incremento anual de 8.5 por ciento. Lo anterior, derivado en buena medida por la incipiente recuperación del empleo en Estados Unidos.

Es importante mencionar que, adicionalmente, se han registrado importantes entradas de capital como producto de la compra de deuda pública. Más de 50% de las últimas subastas de Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) ha sido comprada por extranjeros. En el caso de las exportaciones, en febrero del 2012 registraron un incremento de 16.3% anual, luego de siete meses de desaceleración continua.

El precio del petróleo actualmente está casi 20 dólares por arriba de hace un año. En síntesis, la fortaleza del peso se debe en buena medida a un sector externo fuerte.

Finalmente, no debemos olvidar que nuestra moneda sigue estando sujeta a una gran volatilidad, debido en buena medida a la incertidumbre que todavía priva en varias de las economías europeas. El peso mexicano es una de las monedas emergentes más líquidas del mundo y eso también la hace ser extremadamente sensible. Es por ello que al iniciarse las campañas políticas será fundamental que las mismas se desarrollen sin sobresaltos y sin violencia.

*José C. Femat es economista con posgrado en Historia y Desarrollo Económicos.

**Rodolfo Salazar es economista con posgrado en Administración y Finanzas.

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