Enérgico y preocupante mensaje de asociaciones de médicos que operan las unidades de terapia intensiva del país, haciendo un frente común publicaron una carta abierta pidiendo a las autoridades equipo de protección adecuado y suficiente para atender la emergencia de la epidemia de forma segura y sin arriesgar la vida.

Su llamado fue a cuidar el activo más valioso que tiene el sistema nacional de salud: el equipo humano. Y ese llamado se extiende por toda América Latina donde no se cuenta con equipo de protección adecuado ni las cantidades suficientes; médicos, enfermeras, auxiliares de diagnóstico, guardias, personal de limpieza y todo aquel que labora en hospitales se sienten desprotegidos. En Ecuador casi la mitad de los infectados es profesional de la salud y crece el número de médicos fallecidos. Allá también los especialistas emitieron carta abierta reclamando protección.

En México se han unido el Colegio de Medicina Interna de México, la Sociedad Mexicana de Medicina en Emergencias, el Colegio Mexicano de Medicina Crítica, la Asociación Mexicana de Infectología y Microbiología Clínica y la Asociación de Medicina de Urgencias y Desastres de México con el mensaje: “Ningún hospital podrá resistir si su personal enferma”, justo son las que integran a los especialistas que operan las unidades de terapia intensiva del país.

Nadie quiere un escenario donde los médicos se declaren en huelga o se nieguen a atender; su nata vocación de servicio los pone en posición de héroes cada día, pero hoy sienten pisoteados sus derechos al mandarlos a la guerra sin armas. No son pocos los videos que circulan, donde médicos reclaman insumos y muestran su miedo de arriesgarse al contagio y a dejar en el desamparo a su familia. Es claro que a tres meses de iniciada la epidemia los equipos de protección están agotados, pero para los médicos nada es excusa. Si no se hizo hace semanas, ahora hay que conseguirlos como sea al precio que sea.

Sería el momento de que el gobierno pida apoyo a la industria de la salud, que en varias ocasiones ha mostrado su disposición a respaldar en lo que se requiera; podrían nuestras autoridades hacer a un lado prejuicios y abrir un diálogo constructivo con la importante industria productora mexicana no sólo de medicamentos y material de curación, sino también exportadora de dispositivos médicos; seguro podrían unir fuerzas y replicar lo que hizo Grupo Modelo de usar el alcohol de las cervezas no producidas para fabricar gel antibacterial; seguro podría sacarse aquí la producción de lo que se necesita.

Quizá la solución la tengamos enfrente en vez de seguir buscando en el extranjero y pidiéndole a la ONU que obligue a bajar precios, porque si hubo acaparamiento fue de los países que desde un principio sí le dieron prioridad a proteger su personal médico. Ante la desesperación, médicos de institutos de salud, nos consta, no sólo han comprado de su bolsillo mascarillas N95, sino que están armando cajas hechizas de acrílico o con bolsas de desechos hospitalario para intubación de pacientes. Hay iniciativas como la de la Fundación Cachitos que recaudan fondos para ayudarle a los médicos a construir más de esos cubos de intubación. Son varias las iniciativas de recolección de firmas y recursos a través del sitio change.org de especialistas de varios estados para hacerse de equipo.

Son muchas las voces que piden acabar con la controlada aplicación de pruebas y en principio hacerla generalizada para el personal médico. Sólo por el hecho de estar en el frente todos tendrían que ser candidatos a recibir la prueba de Covid-19 ante cualquier mínimo indicio.

Lo sucedido en el hospital de Monclova, Coahuila, que por falta de protección y pruebas oportunas derivó en el contagio de una veintena de personal de la salud al interior del hospital y dos muertes fue clara advertencia de que se necesita romper con el control y monopolio estatal de las pruebas PCR.

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.