En la primera parte de este artículo, mencioné que la uva pudiera resultar uno de los cultivos alternativos viables en el estado de Chihuahua por su adaptabilidad a condiciones de sequía, suelos de baja fertilidad, condiciones adversas de clima, pero sobre todo por el potencial que presenta el estado para producir uvas y vinos de alta calidad y las bondades del cultivo en el ahorro de agua, ya que requiere menos de 50% del líquido que consumen en riego otros cultivos como el maíz, nogal y manzana

Lo anterior representa una ventaja en un estado como Chihuahua, que tiene carencias hídricas importantes, además de que la producción requiere mucha mano de obra, lo que se traduce en generación de empleos.

El cultivo de vid en el estado en realidad no es del todo nuevo, pues hace poco más de 70 años que Chihuahua produce uva de mesa, sin embargo, en los últimos años se ha incrementado el interés por el cultivo. Ello, con el propósito de desarrollar principalmente la industria del vino a niveles comerciales y que se llegue a considerar como una alternativa económicamente rentable para los productores del estado permitiendo a la vez el desarrollo económico de las diferentes regiones, respetando los recursos naturales como el agua.

De hecho, esta red de valor consume menos agua que otros cultivos y puede ser altamente rentable, permitiendo el desarrollo simultáneo de otros sectores como el industrial y turístico.

En el 2010, se realizó un estudio por parte de la Fundación Chile, a solicitud de algunos productores y organismos estatales, en donde se concluyó que 60% del territorio de Chihuahua es apto para la viticultura y se tiene el potencial de producir de los mejores vinos del mundo.

La entidad cuenta con las mismas condiciones climatológicas que las regiones de mayor calidad y producción del producto como Italia, Francia, España y Alemania.

El proyecto de explotar el potencial vitivinícola de Chihuahua va tomando forma con la participación de diversas entidades tanto privadas como gubernamentales, impulsadas en gran medida a raíz de la conformación del Sistema Producto de vid en el 2012.

No obstante, de acuerdo con la información del SIAP, sólo se tienen establecidas 135 hectáreas, la expectativa es que en los próximos cinco años se establezcan al menos 500 hectáreas de viñedos con cepas de alta calidad y debidamente probadas, que permitan dar un impulso definitivo a la industria.

La participación de FIRA, como parte de la Banca de Desarrollo de la SHCP, en esta primera etapa se ha enfocado en la difusión de las ventajas y rentabilidad del cultivo, considerando los esquemas de administración de riesgos e instrumentos financieros disponibles como la Garantía para Cultivos Perennes.

No hay duda de que con el empuje que caracteriza a las y los productores y empresarios de Chihuahua esta alternativa de producción muy pronto estará dando mayores frutos y podremos escuchar en todas las latitudes y lenguas decir: ¡Salud! con productos chihuahuenses.

*Martín García Aguilera es especialista en la Residencia Estatal Chihuahua de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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