El presidente Hugo Chávez intenta reelegirse, de manera ininterrumpida, por cuarta ocasión en la elección del próximo 7 de octubre en Venezuela. La oposición va por primera vez unida con el candidato Henrique Capriles, que fuera Gobernador del capitalino estado de Miranda, una de las plazas electorales más importantes del país.

Dos de las últimas encuestas dan empate o proponen como ganador a Capriles, pero la mayoría continúa concediendo a Chávez una ventaja de por lo menos 10 puntos porcentuales. En todas las encuestas se cierra la distancia con la que arrancó el actual Presidente.

Dos puntos dan forma a la campaña de Chávez. Su presencia permanente en los medios aprovechando su condición de Presidente. Las constantes cadenas nacionales de radio y televisión que han caracterizado a su gobierno ahora las ha intensificado. Esos tiempos los utiliza no para hacer propuestas, sino sólo para descalificar a su oponente. El otro elemento es el uso masivo de los recursos que dispone, que son muchos, para comprar a los electores otorgándoles beneficios, a través de los programas sociales que impulsa el gobierno, que en esta campaña han bajado a las clases medias.

La estrategia de campaña de Capriles contempla dos puntos centrales. Uno es hacerse presente en los lugares más lejanos de la geografía venezolana. En los pueblos más recónditos visita casa por casa y pide a sus moradores que voten por él. Ya ha recorrido más de 200. Ahí donde Chávez es más querido intenta restarle votos. El otro es que nunca ha caído en la provocación de responder a los insultos de Chávez y siempre hace propuestas para mejorar las muchas cosas que ahora no funcionan bien en el país.

En julio del 2011, Chávez anunció que tenía cáncer y a partir de esa fecha se ha sometido a tres operaciones. Él dice que está bien e incluso ya anunció que irá por la quinta reelección en el 2019. En sus discursos dice a sus seguidores: Quisiera llegar a viejo y retirarme por una sabana a la orilla de un río (...), pero ustedes dirán si algún día me liberan de nuevo, para volver libre otra vez por allí o sigo aquí y tengo que quedarme rodilla a tierra con ustedes hasta el último día de mi vida .

Capriles dice estar seguro de que el pueblo vencerá el miedo y Venezuela encontrará el progreso . En sus recorridos ofrece soluciones viables a los grandes problemas que aquejan al país y se contrasta de la corrupción e ineficiencia que caracterizan al gobierno chavista, que sigue siendo popular, pero incapaz de incentivar la producción o contener la inflación, que es la más grande del continente. Falta poco menos de un mes para saber si Capriles, un candidato que nunca ha perdido una elección popular, con un discurso moderado y propositivo, logra derrocar a Chávez con un discurso populista de viejo cuño. Por lo pronto, es un hecho que se ha reducido la distancia entre ambos y también que Capriles crece en la intención de voto. La moneda está en el aire.

Twitter: @RubenAguilar