El DF, a las urnas. Con la aprobación del Constituyente Permanente, la reforma político-electoral que dará vida a la Ciudad de México sólo necesita que la promulgue el Ejecutivo federal. La declaratoria de constitucionalidad precede a la entrada en vigor del decreto, cuyos transitorios definen la ruta crítica de la extinción del Distrito Federal.

El séptimo transitorio faculta al INE para emitir la convocatoria para la elección de los diputados constituyentes, a más tardar 15 días después de la publicación del decreto. Los consejeros electorales, entonces, establecerán las reglas generales, así como las fechas y los plazos para el desarrollo de las etapas de este proceso electoral, que será concurrente a las elecciones que tendrán lugar en 13 entidades de la República, el próximo 5 de junio.

¿Y el IEDF? El presidente de la Comisión para la Reforma Política en la ALDF, el priista José Encarnación Alfaro, tramitó un exhorto al consejero presidente Lorenzo Córdova Vianello, a efecto de que analicen la viabilidad jurídica y práctica de que la organización de la elección de la Asamblea Constituyente sea delegada a los consejeros locales.

Los 100 diputados constituyentes serán honoríficos, literalmente. La reforma determinó dos mecanismos para conformar la Asamblea Constituyente. En primera instancia, la elección directa de 60 legisladores, bajo el principio de representación, mediante una lista votada en una sola circunscripción plurinominal.

Los partidos políticos, impedidos de coaligarse, podrán solicitar registro de sus candidatos a través de listas de fórmulas, integradas por propietarios y suplentes. Y aquellos ciudadanos que quieran corren por la vía independiente, podrán hacerlo, siempre y cuando cuenten con la firma de una cantidad de ciudadanos equivalente a 1% de la lista nominal de electores o 73,700 firmas, de acuerdo con la última actualización del padrón electoral.

En la boleta electoral, los candidatos independientes serían representados por un recuadro en blanco. Y el elector capitalino deberá colocar la fórmula de candidatos independientes de su preferencia, a partir de su nombre o del número que les corresponda según el listado que haga el INE.

Después de las votaciones, los consejeros electorales harán el cómputo de los votos recibidos por cada una de las fórmulas de candidatos independientes y determinará aquellas que hubieran obtenido una votación igual o mayor al cociente natural de la fórmula de asignación de las diputaciones constituyentes, que resultará de dividir la votación válida emitida entre 60.

Y las diputaciones restantes serán asignadas a los partidos políticos, conforme a las disposiciones constitucionales y de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales que resulten aplicables. El segundo mecanismo será a través de la designación de 40 constituyentes, quienes representarán al Ejecutivo federal (6), al jefe de Gobierno (6), más 14 diputados y 14 senadores.

Bajo el primero de los esquemas se prevé una serie de requisitos y prohibiciones para los aspirantes a constituyentes. ¿Los requisitos positivos ? Ser ciudadano mexicano, tener 21 años cumplidos, ser originario del DF o vecino de él, estar inscrito en Registro Federal de Electores y contar con credencial para votar. Los requisitos negativos: si la persona elegible es legislador federal, diputado de la ALDF o jefe delegacional en funciones, deberá separarse de su cargo 60 días antes del día de la elección. Por ende, no es descartable un nuevo tipo de chapulinismo.

Algunos diputados federales y senadores, sin embargo, podrían llegar a la Asamblea Constituyente por dedazo, no por elección, si se ubican en las selectas listas que consensuen las respectivas juntas de Coordinación Política de cada Cámara y que deberán someter a la aprobación del pleno en cada Parlamento, donde serán necesarios los votos de dos terceras partes de los miembros presentes.

El jefe de Gobierno tendrá la facultad exclusiva de elaborar y remitir el proyecto de Constitución Política de la Ciudad de México, que será discutido y en su caso modificado y votado por los 100 asambleístas constituyentes, sin limitación.

EFECTOS SECUNDARIOS

USURPACIÓN. Fundada hace medio siglo por Blanca Rosa Álvarez de Cuéllar, la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa se ha ganado un lugar entre las organizaciones promotoras del empoderamiento de las emprendedoras. Otras formaciones han imitado sus métodos de trabajo y con las mismas siglas han gestionado apoyos y retribuciones ante instancias académicas y gubernamentales, como la secretaría de Economía o el Inadem. Al grado de que la propietaria de la marca, Blanca Estela Pérez Villalobos, ha tenido que acudir ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial para reclamar sus derechos. En los archivos del organismo, encabezado por Miguel Ángel Margáin, consta que la AMMJE fue registrada como marca hace 12 años y se determinó mediante tres resoluciones, 236004/2015, 236006/2015 y 236007/2015, que Pérez Villalobos es la propietaria de la misma en sus diferentes clases, todo mediante la figura de cesión de derechos. De acuerdo con el artículo 130 de la Ley de la Propiedad Industrial, la titular de la marca tiene un plazo de tres años para utilizarla.

MOVIMIENTO. Grupo IMU y México Unido contra la Delincuencia unieron esfuerzos en una campaña desplegada desde hace una semana en parabuses y columnas informativas de las principales ciudades del país, para es concientizar a la sociedad sobre los efectos perniciosos de la violencia, con #MomentoDeParar.

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