Sus orígenes se remontan a más de 16 millones de años: nos referimos al grupo de las gramíneas que debido a su resiliencia han logrado sobrevivir a lo largo de este periodo, desarrollando un crecimiento modular para responder a presiones tanto de depredadores, su uso o manejo, así como a los cortes recurrentes a los que es objeto, pues se dice que si un pasto no se corta no sabe cómo reaccionar . Además, este grupo de especies vegetales han aportado al mundo desde alimentos como el maíz , material de construcción-pastos gigantes, e incluso, dando belleza y encantos a áreas de descanso o de recreación, como son los pastos usados como césped

Para el caso del césped, existe una gran variedad de éstos, los cuales responden a diferentes condiciones climatológicas y edáficas; sin embargo, un tipo de pasto muy diseminado a nivel mundial es el Stenotaphrum secundatum, comúnmente conocido como pasto San Agustín, aunque también recibe los nombres de gramón, lastón, gramillón, grama catalana, grama americana, hierba de San Agustín, grama dulce, pasto colchón o pasto alfombra.

El Stenotaphrum secundatum es nativo de varios países, incluyendo algunos estados del sureste mexicano, lo que termina convirtiéndolo en un césped popular que ha llegado a ocupar una gran superficie con toque ornamental, incluso para otras partes del mundo, favorecido por su gran vigorosidad, crecimiento, facilidad de propagación mediante guía o estolón y aunque presenta tolerancia a distintas condiciones climatológicas, físicas y químicas del suelo, cuando es cultivado, su mejor desarrollo se logra en condiciones de pleno sol o media sombra, suelos limo-arcillosos con buena humedad, en un rango de pH de 5 a 6 y en temperaturas entre los 20 y 30°C.

La producción de este pasto es una actividad que requiere alta inversión por hectárea, aparte de requerir un terreno plano con buen drenaje, sin pedregosidad y con una capa arable que permita la realización de labores agrícolas para mullir el suelo. Para el establecimiento del pasto (uso de estolones), es importante que el terreno esté nivelado y cuente con una capa arable mínima de 5 cm de suelo limoso acompañado de composta que permita tener una capa suave, con buena humedad para un excelente desarrollo y sea fácil el proceso de la cosecha, la cual generalmente se hace con una cortadora especial para ello. Requiere que se cuente con agua suficiente y de calidad aceptable, así como los insumos agrícolas para el control de plagas, enfermedades, malezas y otorgar la nutrición para lograr un pasto ornamental de calidad.

Se ha determinado que la unidad mínima de inversión es una hectárea, en la cual se garantiza el autoempleo de dos personas así como el uso de empleo eventual, en la cual, tal como se ha demostrado en la producción ornamental debe ser una actividad rentable, como lo abordaremos mañana para la segunda partes de esta nota de análisis.

*María del Carmen Moreno García, subdirectora regional de FIRA en el Sur; Marco Antonio Guzmán Nogueda, jefe de Departamento de CDT Tezoyuca y Edibel Leyva de la Cruz, especialista en el CDT Tezoyuca. Las opiniones son de los autores y no necesariamente coinciden con el punto de vista oficial de FIRA.

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