Vida, ejercitarse, cada día ,

Wong Li

La capacidad de ejercitarse del singular es infinita. Le viene de la vida: don, gratuidad, apertura, recibimiento. Vida, capacidad de ejercitarse que genera paciencia, ánimo, eventualmente, serenidad, o en sentido contrario, ira, depresiones y violencia. Ésa es la inmunización activa o la infección contaminante de cada individuo. Reacciones extremas contra las cargas que se le imponen de un lado y otro. Cargador de mundo. Eso es. Mírese si no usted mismo, ahora, en este instante.

Al individuo se le imponen cargas, a querer o no, aun si quiere vivir lo más ligero posible. Un simple ejemplo, la inseguridad. El primer mes del nuevo gobierno arranca con 755 ejecutados.

Se trata de ajuste de cuentas entre bandas, de presos que pretendían fugarse, de riñas y hasta de accidentes. Sinaloa, por lo pronto, se coloca a la cabeza, con 127 muertos. La máxima carga, convertirse en víctima de la violencia. Hasta el señor de los delincuentes así ve las cosas, a menos que sea un loco.

En su primer informe protocolar, la Secretaría de la Defensa Nacional consigna que 69 delincuentes fueron abatidos. De acuerdo con la ley, cumplen con su deber. La Comisión de Derechos Humanos demanda aclaraciones al respecto. Otra carga. ¿Cómo aclarar el enfrentamiento entre violencias, la ilegal y la legal? Ni siquiera lo hizo Max Weber, quien sólo definió que el Estado posee el monopolio de la violencia legítima que, por cierto, cada vez desborda más la ilegítima. 

Entre las ejercitaciones del viviente, la primera se refiere a la conservación de la vida. Tanto, que esa finta se convierte en paso de la evolución. Se entiende, entonces, la reacción de los vecinos de Xochimilco. Cansados de los rateros organizados y de la ineptitud de las policías, hace unos días, pegaron en las esquinas un letrero: ¡VECINOS ORGANIZADOS! Ratero, si te agarramos no te vamos a remitir a las autoridades... ¡¡TE VAMOS A LINCHAR!!

Las autoridades quitaron los letreros y declararon que extremarían la vigilancia. Se entiende a las estadounidenses. Después de la matanza de niños en la escuela de Newtown, en Connecticut, no se han dedicado a quejarse, sino a ejercitar a los maestros en el manejo de armas y la reacción rápida de defensa. La mayor carga en el vivir juntos es la inseguridad. Sólo se aliviana con dispositivos imbatibles de disuasión. Si no hay efectos disuasivos de fuerza, la prevención no es nada.