Alberto Cárdenas Jiménez, senador con licencia, será el candidato del Partido Acción Nacional (PAN) en Guadalajara. El ex gobernador de Jalisco y dos veces secretario de Estado, obtuvo la mitad de los votos de más de 5,500 panistas tapatíos que el domingo 19 de febrero participaron en la elección interna albiazul. Es la primera ocasión que un político que ya fue gobernador de Jalisco, se postula para competir por el gobierno municipal de Guadalajara.

Y en todo el país, es poco compón que alguien que ya gobernó su estado, compite por un puesto menor en la escala de poder.

En este momento Alberto Cárdenas es senador, y por lo que declaró meses atrás, no estaba muy convencido de ser candidato a la alcaldía tapatía. Lo convencieron el gusanillo del poder que tienen inserto los políticos profesionales y, principalmente, la necesidad manifiesta del PAN para lanzar a un candidato rentable por Guadalajara.

La capital de Jalisco fue durante cinco periodos consecutivos (1995-2009), un bastión de Acción Nacional.

En 2009 el Partido Revolucionario Institucional (PRI) recuperó la plaza de la mano de Aristóteles Sandoval Díaz, un joven político tricolor fiel a la mercadotecnia peñanietista. En dos años de trabajo, un programa de pavimentación ambicioso financiado con deuda y la plataforma mediática inmejorable que es la alcaldía de Guadalajara, convirtieron a Aristóteles Sandoval en el candidato del PRI a la gubernatura del estado. En este momento, el candidato priista es el político más popular en las encuestas que miden la intención del voto.

Y tras 17 años de gobernar el estado, el PAN se encuentra desgastado y a la baja en las preferencias electorales. A esto se añade que los panistas eligieron como su candidato a la gubernatura a Fernando Guzmán Pérez Peláez, un capitalino radicado en Guadalajara desde hace dos décadas con perfil de mano dura, pero poco carismático ante los electores.

Por si fuera poco, los panistas que buscaban la candidatura del PAN a Guadalajara eran de un perfil bajo para el reto electoral que enfrenta el partido blanquiazul.

En ese marco surgió la propuesta para que Alberto Cárdenas se postulara por el gobierno de Guadalajara. Pero el ex gobernador se negaba, entre otras razones, aduciendo que el PAN tapatío (como el del resto del estado y del país) está ahora en manos de camarillas de grupos y cacicazgos distritales que trafican el voto a cambio de posiciones en la planilla de regidores.

Pero la necesidad panista era mucha y Alberto Cárdenas aceptó, pero con sus condiciones. La primera, que lo dejaran elegir por completo a su planilla y que ningún grupo le impusiera candidatos. Pedía además, según panistas enterados, que le dejaran elegir a los candidatos a diputados locales y que le pagaran la campaña.

Esto ya no gustó a los grupos que controlan los votos por lo que decidieron impulsar al empresario de la construcción Miguel Zárate Hernández. Se pensaba que éste podía dar la sorpresa, todavía vez que contaba con el respaldo de las corrientes que controlan las estructuras partidistas.

Pero como se escribió arriba, la postulación de Alberto Cárdenas era una operación que desbordaba los intereses de los panistas tapatíos.

Se sabe que incluso el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, intervino para convencer (¿o emplazar?) a un ex presidente del PAN de Jalisco, Hernán Cortés Berumen, de que debía empujarse la candidatura de Alberto Cárdenas.

Finalmente los liderazgos panistas desde Calderón, y presidente albiazul Gustavo Madero, el gobernador jalisciense Emilio González Márquez se alienaron en el mismo objetivo: que saliera adelante la candidatura del ex gobernador de Jalisco, por rentabilidad y cálculo político.

Jalisco es una plaza imprescindible para el panismo nacional. En este estado el PAN recoge, regularmente, uno de cada diez votos del país.

Una buena campaña panista puede obtener hasta un millón y medio de votos en la elección de julio de este año.

Dicho de otro modo, con Alberto Cárdenas el PAN se juega no únicamente la alcaldía de Guadalajara, sino la gubernatura de Jalisco y, probablemente, pueda convertirse en un empujón significativo para la candidata presidencial, Josefina Vázquez Mota.

@rmartin1011

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