Las relaciones económicas entre México y Venezuela son insignificantes y están en su punto más bajo,?pero el resultado de sus elecciones nos importa.

Henrique Capriles es un corredor de maratones. Ha hecho una buena carrera y llega a la recta final con posibilidades de derrotar a Hugo Chávez. Las encuestas dejan claro que se tratará de una elección muy cerrada. El candidato de oposición venezolana ha resultado una de las grandes sorpresas del año en América Latina.

En Venezuela no se libra una batalla del socialismo contra el liberalismo, no se confundan. Chávez se ha ido acercando al modelo cubano, pero su opositor no es una versión made in Miami. Capriles se define como un candidato de centro izquierda. Admira a Lula da Silva y el modelo de desarrollo que Brasil ha impulsado en los últimos años.

Henrique Capriles ha evadido criticar en su campaña a Chávez por su orientación ideológica. Su campaña se ha concentrado en los símbolos del mal funcionamiento del chavismo que más afectan la vida cotidiana de la población: los frecuentes apagones de luz; la inseguridad creciente; la ascensión de una nueva clase alta de políticos que tienen petrochequeras y los altos niveles de informalidad laboral.

La economía es protagonista en la contienda electoral venezolana, pero no parece tener a las estadísticas oficiales como fiel de la balanza. Estas cifras son difíciles de creer. Hugo Chávez presume que Venezuela ha triplicado su PIB desde su llegada al poder en 1998. Los institutos oficiales apuntan que el PIB crecerá este año alrededor de 5%, pero

Venezuela tiene una fuerza laboral de 12 millones de personas. De ellas, dos tercios o un poco más se encuentran en la informalidad. Si hablamos de inflación, tiene una tasa de 25% anual. Es uno de los cinco países con mayores aumentos de precios en el planeta.

El Foro Económico Mundial registra que Venezuela cayó otros dos lugares en el ranking mundial de competitividad 2012. Ya ocupa el lugar 126 de una lista de 144.

Chávez ha tratado de colocar en primer plano de la campaña su política social. Ahí, tiene más de una cosa que presumir. Ha logrado la escolaridad de 100% a nivel básico y cuadruplicado la matrícula universitaria. Sus ?Misiones han mejorado los servicios de salud para los más pobres. Recuerden cómo era Venezuela, antes de que llegara la Revolución Bolivariana , dice el exmilitar en sus discursos. Los partidarios de Capriles contestan: Piensen lo que pudo haber hecho Venezuela si no hubiera tenido a Chávez, sino un gobierno eficiente . Venezuela es el país del mundo que tiene mayores activos petroleros. Sus reservas probadas son mayores que las de Arabia Saudita y equivalen a 22 veces las de México. Podría producir 3 millones de barriles de petróleo durante más de 380 años, sin agotar sus reservas.

PDVSA es uno de los temas centrales en la campaña. La economía venezolana ha incrementado su dependencia del petróleo, al tiempo que su mayor empresa ha ido deteriorándose. Su producción se ha estancado en torno de los 3 millones, mientras que su personal ha pasado de 40,000 en 1998 a más de 105,000 en el 2012. El talento venezolano ha pasado a nutrir el boom petrolero de Colombia y Brasil.

Las relaciones económicas entre México y Venezuela son insignificantes y están en su punto más bajo. Vendemos 1,660 millones de dólares. Compramos 373 millones. Más allá de eso: el resultado de sus elecciones nos importa. Es un capítulo más de una batalla del autoritarismo en contra de las libertades. ¡Que viva la libertad!

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