Los industriales reunidos en Canifarma, con su Primer Censo de la Industria Farmacéutica, ya saben cuánto pesan, lo que generan, lo que invierten y lo que les falta.

Las empresas productoras de medicamentos, dispositivos y otros insumos médicos están decididas a ver cómo influir en las decisiones económicas y científicas de México hacia el futuro.

Los agremiados en la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma) -que, la verdad, ya debería actualizar su nombre por industria de insumos para la salud- vienen preparando una serie de propuestas al próximo gobierno para aprovechar el enorme potencial que, están convencidos, tienen para impulsar el crecimiento económico del país.

Pero saben que antes de eso deben demostrar su peso y hacer evidente porqué son una rama industrial importante y estratégica para el desarrollo de la economía. Los industriales farmacéuticos quieren hacer ver que, si se sabe impulsar su rubro, pueden ofrecer un potencial inigualable no sólo para promover la investigación y el desarrollo científico, sino para generar inversión y empleos bien remunerados, como ya hay ejemplos en el mundo.

En su convención, a celebrarse del 13 al 16 de junio en Mérida, Yucatán, Canifarma, dirigida por Rafael Gual, presentará los resultados del Primer Censo de la Industria Farmacéutica en México, gracias al que por primera vez se conocerán datos que van más allá de las ventas -lo que normalmente incluyen las auditorías de IMS Health o Noblock-, y que se refieren a importaciones y exportaciones, inversión e investigación y desarrollo.

Los resultados de dicho Censo –en el cual participaron con apoyo técnico pwc y el Instituto de Investigación e Innovación Farmacéutica y al que esta columna tuvo acceso- revelan que el valor de ventas ex factory -es decir, lo que vale el producto al salir de la planta sin el sobrecosto de distribuidores y detallistas- ascendió en el 2011 a un total de 183,222 millones de pesos. De éstos, 135,190 millones fueron ventas de medicamentos de uso humano; 40,348 millones, dispositivos médicos; y 7,684 millones, productos veterinarios.

Aparte, del 2007 al 2010, la industria afiliada a Canifarma -que agremia 90% del sector- creció nominalmente 17%, o sea, más que la industria manufacturera en su conjunto, que lo hizo en 12% y más que el PIB, que avanzó 15.5% en ese periodo. Esto es en términos nominales, es decir, sin descontar la inflación.

Se revela también que todos los rubros vienen creciendo con cierta fuerza: entre el 2008 y el 2011, la industria de medicamentos registró crecimientos de 2.8 (2008), 4.1 (2009), 7.3 (2010) y 5.6% (2011); en tanto que la de dispositivos creció 3.1, 10.9, 8.6 y 9.0%, respectivamente, y la de veterinaria lo hizo 12.3, 4.0, 8.4, 7.2 y 7.7% en esos mismos años.

Un dato revelador es que las ventas al sector privado sí pesan, pero no como se pensaba: en el 2009, 35.8% de las ventas de fármacos fue para el sector público y 64.2% fue colocado en sector privado.

En cuanto a empleos, el Censo trae datos hasta el 2009, cuando esta industria registraba un total de 78,279 empleados, un número que venía creciendo desde el 2007. Pero habría que ver el dato en el 2010 y el 2011, que es cuando pegaron las fusiones y adquisiciones de laboratorios.

Lo que sí es que hay un elevado nivel de escolaridad en la fuerza laboral de esta industria, pues más de la mitad tiene de licenciatura para arriba. Y los empleos que más crecen son para empleados con maestrías y doctorados, lo que refleja igualmente un aumento notorio en las remuneraciones per cápita de los trabajadores del sector.

El Censo incluye datos sobre inversión y exportaciones e importaciones; ya tendremos oportunidad de extendernos sobre esto en otra entrega.

Nueva Presidencia ?en Canifarma

Quien asumirá como nuevo Presidente del gremio farmacéutico será Eric Hágsater Gartenberg (el nombre suena demasiado alemán pero, en realidad, es mexicano), del laboratorio mexicano Chinoin. Y es que Rogelio Ambrosi no podrá ejercer su segundo año debido a que ya tiene un pie en Madrid, pues ha sido designado para dirigir Merck España. Es un reconocimiento bien merecido para Ambrosi, pero se ganó la rifa del tigre pues la difícil situación económica de España hace que hoy cualquier reto empresarial allá sea remontar a contracorriente. Y es que, si hay un sector que está sufriendo los aprietos fiscales del país ibérico ése ha sido el rubro farmacéutico.

Quien se queda en la cabeza de Merck en México en lugar de Ambrosi es Pedro Galvis, quien viene de dirigir Merck en Perú.