¿Te has preguntado cómo enfrentarías el quebranto financiero que podría significar una enfermedad como el cáncer? Y es que sin duda la erogación imprevista que más afecta la economía de las familias es el pago de insumos para la salud como tratamientos y atención médica y hospitalaria, pero sobre todo cuando se trata de enfermedades complejas en su manejo como el cáncer colorrectal. Para el caso de esta enfermedad, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ) ha calculado que, a cinco años del diagnóstico, el gasto para su atención supera los 2.5 millones de pesos para un paciente, una familia o el Estado. Esto, sin contar las consultas de diversos especialistas uno o dos años antes de llegar a un diagnóstico certero porque los síntomas de la enfermedad, en la mayoría de las veces, se confunden con estreñimiento crónico, gastritis, colitis y colon irritable.

Es este el panorama al que se enfrentan más de 14 mil 900 mexicanos que cada año reciben la noticia de que tienen cáncer colorrectal de acuerdo a datos del observatorio de cáncer Globocan; de ellos, 45% fallecerán antes de cinco años porque el diagnóstico fue tardío, según el Instituto Nacional de Cancerología. Antes, esta enfermedad se presentaba entre los 60 y 70 años, aunque actualmente por el cambio en la dieta y los hábitos de vida ocurre a edades más tempranas, entre los 20 y 50 años, es decir, en plena etapa productiva.

Entonces, si el paciente apenas está empezando a construir un patrimonio, si tiene que dejar de trabajar para recibir tratamiento con cirugía y quimioterapias, te estarás preguntando, ¿cómo puede hacer frente a los costos de este padecimiento?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la mejor forma de ahorrarse un duro golpe a la salud física y emocional, así como al bolsillo personal o el de la familia es, antes que nada, cuidando la dieta para evitar el consumo excesivo de grasas, carnes rojas, embutidos e irritantes; no fumar ni beber alcohol en exceso y hacer ejercicio. No obstante, si hay antecedentes familiares de cáncer colorrectal existe predisposición genética y la mejor manera de evitar un gasto catastrófico de más de 2.5 millones de pesos, es el diagnóstico temprano.

Organizaciones sociales y empresas han emprendido en distintos momentos campañas para concientizar y sensibilizar a las personas sobre la importancia de realizarse estudios médicos oportunos, sobre todo si existen factores de riesgo o aparecen síntomas recurrentes como dolor abdominal y cambios en la salud digestiva, el hábito intestinal o sangre en heces.

Teniendo en cuenta estas recomendaciones, ¿sabías que 90% de los casos de cáncer colorrectal pueden curarse si se diagnostican en etapas tempranas? Con un estudio llamado colonoscopía, mediante el cual se revisa el intestino grueso, se puede detectar a tiempo el crecimiento irregular de tejido en el colon o el recto (pólipos) pero ser retirado de inmediato, ya que dichos pólipos pueden crecer y malignizarse.

Este procedimiento debe ser recomendado por un médico. Al ser una enfermedad que tiene mayor incidencia en personas adultas, se recomienda que a partir de los 50 años acudan a realizar revisiones periódicas con un especialista, principalmente, si han llevado una vida sedentaria, si su alimentación ha sido poco balanceada y a partir de los 45 años si tienen antecedentes de este tipo de cáncer en la familia.

Por la pandemia de COVID-19 muchas personas cancelaron sus citas para sus estudios médicos, los cuales se redujeron hasta en 85% de acuerdo a un estudio internacional en el que participó México, aun cuando las unidades de endoscopía tomaron medidas para reducir el riesgo de contagios por el virus. Con las precauciones que actualmente se tienen en los servicios de endoscopia, solo queda entender que nada hay que temer, pero si mucho que ganar. Hay que acudir al médico y agendar nuevamente los estudios médicos que quedaron pendientes, ya que el riesgo de desarrollar la enfermedad o peor aún, encontrarla en fases avanzadas impactará de manera muy relevante en la salud, la calidad de vida y la economía personal y familiar. En todo momento hay que seguir las recomendaciones e indicaciones médicas para evitar contraer COVID-19, sin olvidar que también la prevención empieza adentro, para evitar enfermedades que ponen en riesgo la vida y las finanzas como es el caso del cáncer colorrectal, el tercero más frecuente entre todos los tipos de cáncer y el cuarto más mortal en nuestro país de acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud.

*El autor es especialista en Medicina Interna por el Hospital Ángeles del Pedregal y la ULSA. Autor de artículos médicos sobre dolor lumbar y costos directos de atención de salud en pacientes con hipertensión arterial pulmonar e índice de riesgo para inmunodeficiencia primaria. Es director médico de Asofarma .

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