Tu perversión excesiva se revierte

contra ti mismo . Chou Lao

La democracia se sostiene sobre el vacío. De ahí el vértigo que ataca a la política. Un puente colgante que se ha de revisar a diario y al que se ha de dar mantenimiento. Las elecciones son los momentos de su ampliación, si se puede. O, por lo menos, de aumentar su resistencia. ¿Esta democracia sostiene al país en su tránsito a la globalidad? ¿En el paso a un ordenamiento social mejor de libertades y justicia? Ésa es la cuestión.

Las campañas negativas, las de ataques al otro candidato y de descalificaciones por motivos nimios y hasta ridículos (que si la edad de los miembros de su equipo, que si su copete, que si habla inglés con acento, que sus spots son de alta calidad en su producción, lo que sea) pueden ser inteligentes y hasta perversas pero no aportan nada a la política. Por eso son negativas.

Las campañas negativas amenazan a la democracia y ponen en riesgo la legalidad de las elecciones ni más ni menos. Los datos empíricos, los desechos negros, están a la vista. Violaciones a la Constitución y a las leyes electorales al más alto nivel, sin que siquiera se pueda sancionar al responsable, lo que tensa aún más esa contradicción; sonsonete de la denigración; redes sociales que presentan mentiras nuevas y viejas. Miente, miente. Algo quedará . Ésa es la consigna. La campaña del mentiroso se vuelve la mentira mayor. La campaña negativa convoca al peor sentimiento que puede tener cada individuo: el resentimiento. Aun si no atrae el perfil del que la hace, que le dé un raspón al que va adelante produce cierta satisfacción. Sucede en todos los deportes y en cualquier competencia. Pero se pierde tiempo y la democracia confirma su naturaleza meramente funcional. Un mecanismo aritmético mediante el cual se eligen representantes disfuncionales. Cuando las demás estructuras son eficaces (seguridad, economía), no pasa nada, como en Estados Unidos. Al contrario, como en México, cuando esas estructuras son débiles, las cosas pueden empeorar.

No queda más remedio que ver la campaña negativa como subestrategia de la impotencia. Pasa en el futbol. No juegas bien y lo sabes: dale hachazos al otro equipo. La rudeza despertará su miedo y enloquecerá momentáneamente a tus fans. El de mayor nivel tendrá que afinar su técnica y no caer en el juego del contrario. Los aficionados lo saben.