Resultan notables algunos cambios de funcionarios de áreas fundamentales de gobierno y por tanto para el país. Ello, con vistas a lo que sucede en el mundo, en la política, en la economía, en la sociedad y en la cultura. México, como síntesis de lo que somos y otros son.

La llegada de Luis Videgaray a la Secretaría de Hacienda es muy positiva por su capacidad técnica y experiencia sobre los problemas del pais.

Hace conexión con el nuevo Secretario de Relaciones Exteriores, José A. Meade, para enfrentar los retos que se avecinan de tipo geopolítico y atender la definición de los líderes y organizaciones mundiales a la crisis económica que se vive principalmente en Estados Unidos y en Europa, así como otros problemas mundiales.

Necesitamos una conciencia global para resucitar la economía política y revitalizar la biósfera. La ciencia demuestra que el ser humano progresa reduciendo su egoísmo y ampliando su empatía. Además, en México urge la mayor creación de empleos. Es la prioridad nacional.

A la insuficiencia, se agrega el hecho de los que se quedan sin empleo formal se van a otras opciones; todas, ilegales. Tanto Videgaray como Meade son personas capaces.

Los cambios en la Secretaría de Gobernación y en la PGR son, a todas luces, sobresalientes por su idoneidad. Los nuevos titulares han sido gobernadores y tienen una curtida experiencia política. Conocen el país, a sus protagonistas, a las élites de poder, los problemas más delicados.

Gobernación recupera la importancia que tenía con los gobiernos priístas, misma que fue reducida a la casi nulidad con los gobiernos del PAN. La PGR tendrá la eficacia que había perdido.

A la Secretaría de Energía llega un político inteligente, pragmático y con habilidad para las negociaciones. Pedro Joaquín Coldwell tiene la experiencia de haber sido gobernador, después legislador nacional y líder del PRI. Se trata de un funcionario con capacidad para resolver sobre las opciones que se ofrecen en la ciencia, la tecnología, el comercio y la inversión en energía, cuidando el deseable equilibrio entre las energías disponibles y las que a futuro se necesitan de cara al calentamiento global. Varios son los objetivos que se hacen cada vez más transparentes en la solución global: alternativas baratas a los combustibles fósiles, mayor ahorro de energía y reducción de las emisiones de dióxido de carbono.

La CFE tiene ahora un Director General, Francisco Rojas, que es un ejemplo de experiencia y eficacia. Ha vivido grandes retos y logrado satisfactorios resultados. Eso lo distingue. Fue un destacado funcionario en la Secretaría de Hacienda y en la Secretaría de Programación y Presupuesto. También, el primer Secretario de la contraloría gubernamental. Manejó la riqueza de Pemex. Fue líder priísta en el Congreso y combinó sus actividades legislativas con un agudo artículo periodístico semanal en el cual abarcó una gama de temas de actualidad haciendo un balance crítico y propositivo. Ahora, llega a una institución que, al igual que Pemex, es base para el desarrollo económico y social del país.

Peña Nieto establece con el nombramiento de estos funcionarios un buen principio. Y el principio es la mitad del camino.