Luego de la degradación crediticia de la nota soberana de México, se registra el efecto dominó.

Ayer la misma agencia calificadora Fitch que degradó la nota soberana —con lo que coloca a México solamente dos escalones por encima de grado especulativo— recortó la nota de Pemex y la colocó entre las emisiones especulativas o basura.

Para Fitch, Pemex pierde su grado de inversión. Moody’s y Standard and Poor’s le mantienen el grado de inversión.

Moody’s cambió la perspectiva de calificación de Pemex de estable a negativa.

Ambas agencias, Fitch y Moody’s, actuaron en consecuencia con las decisiones que tomaron el día previo.

En este efecto dominó, hay excepciones como es el caso de América Móvil y Telmex que no fueron afectadas por el cambio en la perspectiva de México a negativa por parte de la agencia calificadora Moody’s.

Pemex, insuficiencia y riesgo

Las calificadoras están preocupadas porque consideran un riesgo creciente la posibilidad de que el gobierno mexicano incumpla el compromiso de mantener la disciplina fiscal.

Los programas de rescate a Pemex, los onerosos programas sociales y proyectos de infraestructura y la debilidad del crecimiento económico representan un conjunto de ductos que drenan de manera creciente recursos económicos del gobierno federal y representan un riesgo para mantener un presupuesto balanceado.

En particular, sobre Pemex, les preocupa que los planes gubernamentales de apoyo resultan insuficientes. Y al mismo tiempo representan un riesgo para el equilibrio de las finanzas gubernamentales.

Desafortunada penalización: SHCP

El presidente Andrés Manuel López Obrador ahora no descalificó a las calificadoras —como lo hizo recientemente— , sin embargo, aseguró que (en lo que respecta a la economía nacional) “vamos bien”.

Manifestó que respeta las decisiones (de las calificadoras) e insistió en que el país crecerá a 2% este año y a 4% en promedio. La que respondió a las calificadoras de manera severa, por lo menos a Fitch, fue la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que encabeza Carlos Urzúa.

La dependencia emitió un comunicado para difundir su posicionamiento.

Señaló que es desafortunado que la agencia Fitch Ratings penalice doblemente el balance financiero del país. Hacienda destaca que el gobierno expresa su fuerte desacuerdo con el enfoque aplicado por esta calificadora y resalta que el gobierno mexicano ha demostrado el apoyo total a Pemex, además de que está buscando una solución a sus problemas estructurales y financieros.

La dependencia reitera su compromiso para seguir apoyando a Pemex porque es parte integral de la economía.

En cuanto a Moody’s, la Secretaría de Hacienda observa que ratificó la calificación soberana de México, y la modificación de la perspectiva de estable a negativa, con lo que establece una línea de tiempo de 18 meses para una potencial revisión de la calificación. Respecto a Pemex, Moody’s revisó la calificación de Pemex de estable a negativa.

Hacienda subraya que, a pesar de la revisión de Fitch sobre la calificación soberana, la deuda de México se mantiene cómodamente en grado de inversión.

¿Fitch no cuenta?

Llamó la atención lo que comentó vía twitter el subgobernador de Banxico Jonathan Heath que literalmente escribió: Por lo pronto, S&P y Moody’s le siguen otorgando grado de inversión a Pemex. Para que se considere a Pemex en grado especulativo, dos de las tres calificadoras tienen que otorgar calificación por debajo de “BBB-”. Fitch por sí solo no cuenta.

Vale la pena la acotación.

Consecuencias

Y ¿cuál es el efecto de las decisiones que tomaron Fitch y Moody’s, sobre la economía nacional y Petróleos Mexicanos?

Con la degradación crediticia se encarece el costo del dinero; el costo del crédito para el país y para las empresas.

Y la degradación de la nota de Pemex aumenta todavía más el costo del dinero para la petrolera, cuya deuda asciende a 106,000 millones de dólares.

Las decisiones negativas de las calificadoras sobre México y sobre Pemex son llamadas de atención que debieran ser consideradas por el gobierno antes de que sea demasiado tarde.

ATISBOS

DAÑOS. El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, el senador Ricardo Monreal, advierte que de aplicarse medidas arancelarias a los productos mexicanos, los daños económicos no sólo serían para México, en Estados Unidos podría afectar al menos a 5 millones de empleos.

Monreal, líder de la bancada de Morena, detalló que desde la creación del Tratado de Libre Comercio en América del Norte, hace 25 años, se edificó una de las áreas de libre comercio más grandes y competitivas del orbe, misma que genera en la actualidad 38% del PIB mundial y donde se realiza 16% del comercio global. Actualmente México y los Estados Unidos intercambian anualmente 131,000 millones de dólares anuales, tan sólo en autopartes y automóviles, 13% de los vehículos ligeros vendidos en el mercado estadounidense son hechos en México.

El intercambio comercial es de 1 millón de dólares por minuto. El total del intercambio para el primer trimestre del 2019 fue del orden de los 150,000 millones de dólares. De imponerse un arancel de 5% a la importación de todos los productos mexicanos hasta alcanzar 25%, el impacto económico a los consumidores estadounidenses podría alcanzar a 50 estados de la Unión Americana.

Los datos del senador Monreal indican que un arancel de 5% representaría un costo a los consumidores estadounidenses de 18,000 millones de dólares. Si llegará a 25%, el quebranto para los consumidores ascendería a los 100,000 millones de dólares.

Marco A.Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.