BERLÍN. México y Alemania son dos naciones con características económicas diametralmente distintas: México es una economía emergente con enorme potencial y Alemania es una de las principales potencias económicas del mundo.

Hoy sus caminos se entrecruzan en el tiempo y la circunstancia.

México es un activo e intensivo promotor del combate al cambio climático, y lidera en ese sentido a las naciones en desarrollo.

Y entre las distintas posiciones que privan en las naciones desarrolladas en el mundo destaca la de Alemania, por mantener un compromiso mundial de combate al cambio climático, en la próxima Cop16, a celebrarse en Cancún, México, luego del fracaso de las negociaciones en Copenhague, Dinamarca.

En la circunstancia de crisis internacional, Alemania se ha visto presionada para apoyar y ayudar a salir de la crisis fiscal que enfrenta Grecia, que incurrió en un déficit superior a 13 por ciento.

Alemania no se niega, pero exige responsabilidad fiscal, no sólo de Grecia sino de todos los países integrantes de la Unión Europea.

En cambio, frente a la crisis mundial, México actuó con plena y total responsabilidad y evitó la crisis fiscal.

A contracorriente de lo que hicieron muchas economías desarrolladas, el gobierno mexicano decidió salirse de la ruta del deterioro y la erosión fiscal en la que hoy se debaten numerosas economías desarrolladas.

El gobierno mexicano aplicó un programa contracíclico que permitiera sortear lo peor de la crisis internacional, pero también diseñó una estrategia de salida para evitar el riesgo de erosión que condujera a la economía nacional a un déficit fiscal incontrolable.

El presidente Felipe Calderón y la canciller de la República Federal de Alemania, Angela Merkel, reconocen su coincidencia en el tiempo y circunstancia.

Ambas naciones trabajan para impulsar acuerdos entre las naciones desarrolladas y en desarrollo.

Estados Unidos y China se oponen a las medidas concretas para combatir el cambio climático por razones distintas.

Por eso, ante el rotundo fracaso de las negociaciones en Copenhague y de cara a la Conferencia Climática de Cancún, México y Alemania decidieron, en el diálogo aquí en Petersburgo evitar exacerbar las expectativas para el evento en Cancún y avanzar en la negociación de lo posible, para llegar con acuerdo concreto.

Calderón y Merkel pusieron todo de su parte para asistir a la cumbre ministerial aquí en Berlín, y procurar la negociación técnica y ministerial que redunde en el diálogo y avance en los acuerdos.

El Presidente mexicano tiene claro que uno de los obstáculos para alcanzar un acuerdo en el combate al cambio climático es, precisamente, la percepción que hay sobre este dilema.

Hay quienes ven una disyuntiva entre desarrollo económico y sustentabilidad ambiental.

Hay quienes creen que o se enfrenta la pobreza que viven, especialmente los países en desarrollo, o se enfrenta el cambio climático que preocupa y amenaza a la humanidad entera.

Para el Jefe del Ejecutivo mexicano no existe tal dilema porque se puede combatir la pobreza y al mismo tiempo, se puede combatir el cambio climático.

México asumió el compromiso, antes de Copenhague, de reducir de manera unilateral la emisión de 50 millones de toneladas de bióxido de carbono por año, a partir del 2012.

Y en Copenhague, se comprometió a reducir, para el 2020, hasta 30% de sus emisiones respecto de su proyección de crecimiento, siempre y cuando cuente con los recursos, el apoyo financiero y tecnológico internacional para poder hacerlo.

Y allí es en donde coinciden México y Alemania.

Esta última es líder global en materia de cuidado del medio ambiente y tecnologías verdes, y ha demostrado que se puede diseñar y construir una ruta de desarrollo sustentable.

En el contexto de la crisis, Alemania pide a las naciones de la Unión responsabilidad fiscal y México en virtud de su disciplina podría cumplir sin problemas con algunas de las exigencias más severas que se les exige a las naciones para pertenecer a la Unión Europea.

CUENTOS VERAS

Final feliz para tenendores de bonos de La Comer. Hasta escribieron carta de agradecimiento a las autoridades. Vaya.