El presidente Felipe Calderón tiene el nivel más bajo de aprobación desde el inicio de su mandato. En junio sólo 48% de los encuestados aprueba el trabajo del Presidente, cuando en febrero lo hacía 58 por ciento. En los últimos cuatro meses ha perdido 10 puntos. (El Universal 5/06/12)

Dato todavía más grave es que los niveles de rechazo crecieron en forma alarmante. Ahora desaprueba la gestión de Calderón 41% de los encuestados, cuando en febrero lo hacía sólo 29 por ciento. En los últimos cuatro meses se ha elevado 12 puntos el desacuerdo con la gestión presidencial.

Los estudios en diversos países demuestran, México no es la excepción, que cuando un presidente tiene buenos niveles de aceptación no favorece a su candidato de manera directa, pero tampoco lo perjudica. Los mismos constatan que cuando un presidente está mal valorado sí afecta de manera negativa al candidato de su partido.

Resulta evidente que la mala percepción del trabajo del Presidente afecta el resultado electoral de Josefina Vázquez Mota, la candidata del PAN a la Presidencia, y también de otros panistas que disputan puestos de elección popular. Ésta no es toda la explicación de los malos resultados que registran las encuestas electorales de los panistas, pero sí parte de ella.

Asociado a la baja aceptación presidencial, aumenta el número de encuestados que piensa que el Presidente debe cambiar el rumbo de su gobierno. Lo considera así 56% de la población entrevistada, cuando en febrero era 54 por ciento. Los encuestados que están de acuerdo con el rumbo que se sigue son 22%, cuando en febrero eran 26 por ciento.

En el marco de la contienda electoral, las posiciones partidistas tienden a polarizarse. Así, 85% de los panistas aprueba la gestión de Calderón, pero sólo 37% de los perredistas y 35% de los priístas. Lo desaprueba sólo 10% de los panistas, pero 50% de los perredistas y 53% de los priístas.

Es posible que el Presidente pudiera remontar estos números antes de que termine su mandato, pero también todavía bajar más. En el caso de suceder lo primero ya no podría evitar el impacto negativo de la valoración de su gestión por parte de los electores y la consecuencia de esta tarea sobre las preferencias electorales de los candidatos panistas.

Los bajos niveles de aprobación del Presidente tienden, por el contrario, a favorecer a los candidatos distintos al partido en el gobierno. En este caso a Enrique Peña Nieto (PRI), Andrés Manuel López Obrador (PRD) y Gabriel Quadri (Panal), que se ven beneficiados por el antipanismo que provoca el rechazo a la gestión de Calderón.

Twitter: @RubenAguilar