El viernes concluyó en Glasgow, Escocia, la 26ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26).

Después de dos semanas de negociaciones casi 200 países se adhirieron al Pacto Climático de Glasgow en donde por primera vez se mencionan el carbón y los combustibles fósiles.

Muchos países quedaron insatisfechos con este pacto porque en vez de que en el mismo se pida eliminar el uso del carbón se pide reducir su uso gradualmente.

Desde ahora se acepta que los compromisos hechos por los gobiernos de los países que participaron en la COP26 no evitarán que el aumento de la temperatura global rebase el 1.5° C necesario para evitar un desastre climatológico. Para lograr esa meta, en 2030 las emisiones globales de gases de efecto invernadero deberían reducirse en un 45% desde los niveles de 2010.

El objetivo de 1.5° C se rebasará porque no todos los países quisieron comprometerse a ponerle fin a la deforestación del planeta, a lograr la reducción del 45% en sus emisiones de gases en 2030, a eliminar el uso del carbón y a reducir las emisiones de metano.

Los representantes de poco más de 140 países, México entre ellos, firmaron la Declaración de los Líderes de Glasgow sobre Bosques y Uso de la Tierra cuyo objetivo es conservar y restaurar los bosques durante la próxima década.

Con el 1.6% de su territorio cubierto de bosques y selvas, México es uno de los 12 países que más bosques tiene, atrás de Rusia (20.1%), Brasil (12.2%), Canadá (8.6%), Estados Unidos (7.6%), China (5.4%), Australia (3.3%), Corea del Norte (3.1%), Indonesia (2.3%), Perú e India (1.8% cada uno) y Angola y México (1.6% cada uno).

Habrá que ver si nuestro gobierno es capaz de cumplir con su compromiso porque es un hecho que cada año los incendios espontáneos o provocados más la acción de los taladores acaban con miles de hectáreas de bosques y selvas.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, en 2020 México perdió 127,770 hectáreas de bosque, una cifra muy alta si se considera que del 2010 al 2015 la pérdida anual promedio fue de 91,600 hectáreas anuales.

En Glasgow nuestro gobierno se comprometió a reducir las emisiones de metano y deberá explicarnos cómo lo hará, porque asumir un compromiso y cumplirlo son dos cosas muy diferentes.

En donde el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se vio francamente mal en la COP26 es en dos temas: lograr cero emisiones de gases de efecto invernadero y dejar de usar carbón.

¿Por qué? Porque sus representantes a la reunión en Escocia no pudieron decir en qué año se lograrán las cero emisiones ni fueron capaces de comprometerse a que en México se deje de quemar carbón.

COP26 decepcionó a casi todos los que asistieron, en especial a los representantes de los países menos desarrollados que carecen de los recursos necesarios para sustituir sus fuentes de energía altamente contaminantes por otras más verdes.

Los países más desarrollados que antes se habían comprometido a aportar 100,000 millones de dólares anuales para que los países pobres hicieran sus transiciones a fuentes de energía limpias no cumplieron y nada indica que lo harán en el corto plazo.

En resumen: COP26 fue un fracaso, nuestro planeta seguirá calentándose y todas las formas de vida sufrirán por ello.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.

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