Está a punto de cocción la normatividad que, por primera vez en la historia del negocio de las telecomunicaciones en México, dispondría un marco para regular a los operadores con poder dominante o de mayor tamaño.

Y lo hará a través de la materia prima fundamental para los servicios de telecomunicaciones y la competencia misma entre operadores: la interconexión.

De acuerdo con los expertos, el mercado de interconexión, además de ser mucho más grande que el mercado de la televisión, involucra una materia esencial para hacer más competitivos a los servicios de telecomunicaciones, de voz y datos.

Serían nuevas reglas del juego, que redundarían en una mucho mayor competencia entre los operadores del jugoso negocio de las telecomunicaciones.

Con más de seis años de retraso, el Convenio Marco de Interconexión (CMI) podría ser aprobado y entrar en vigor en los primeros días del próximo mes de febrero.

Ocurriría luego de que la Cofemer emita el dictamen total final y el pleno de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) lo apruebe en definitiva para que se publique en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

El CMI es, desde el punto de vista de las mejoras prácticas internacionales, equivalente a una Oferta de Interconexión de Referencia (OIR).

Una OIR está dedicada a los operadores dominantes para que existan condiciones de interconexión justas y transparentes con los operadores que tienen redes de telecomunicaciones más pequeñas.

Hay que recordar que en México, la Ley Federal de Telecomunicaciones (LFT) no prevé que los operadores con poder sustancial o dominantes o de mayor tamaño estén obligados a presentar al regulador este tipo de ofertas de interconexión de referencia.

Por ello, en el 2006 se aprovechó el Acuerdo de Convergencia para introducir este figura en lo que se llamó CMI y cuya naturaleza jurídica es la misma que una OIR.

En otras palabras, es una forma eficiente para regular la dominancia de Telmex -considerado el operador dominante-, ante las deficiencias de la LFT.

Se lograría en el contexto del Acuerdo de Convergencia y del interés que tiene Telmex para que se elimine de su título de concesión la condición 1.9 que le prohíbe dar cualquier tipo de servicio de televisión a través de su red concesionada.

La inclusión del CMI al Acuerdo de Convergencia fue por recomendación de la Comisión Antimonopolios a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

La Comisión Federal de Competencia dictaminó que, antes de que se le permitiera a Telmex dar televisión, se debía corregir el poder dominante de la red de Telmex en la interconexión con redes mas pequeñas, en especial las de los cableros.

El Acuerdo de Convergencia preveía que el CMI se emitiera a los 75 días de la publicación del Acuerdo en el DOF.

Sin embargo, el tema estuvo a la deriva en la Cofetel por varios años hasta que fue retomado por el comisionado Gonzalo Martínez Pous a finales del 2009.

En septiembre de ese año, se instaló y sesionó por primera vez el Comité Consultivo de Convergencia (CCC), mismo que fue integrado por 21 concesionarios y ocho expertos, y fue presidido por el autor del proyecto.

El CCC tuvo por objetivo diseñar el CMI partiendo de la base del proyecto elaborado por Martínez Pous y aprobado por el pleno.

Sesionó ocho ocasiones en total y fue presentado de nueva cuenta para aprobación del pleno el 7 de marzo del 2012.

En la sesión del 23 de enero del 2013 el Pleno de Cofetel, otra vez por unanimidad, aprobó la respuesta a los requerimientos formulados por la Cofemer en un documento de casi 200 cuartillas.

Sólo falta que en los primeros días del próximo mes la Cofemer emita el dictamen total final y que el pleno de la Cofetel lo apruebe en definitiva para que se publique en el DOF y, en su caso, se adhiera o no Telmex a el CMI.

¿Qué incluye el CMI y cuáles son los puntos en favor y en contra que ha generado? Se lo cuento mañana.

CUENTOS VERAS

El corporativo Global Nacer, que preside Jorge Nacer, crece y se diversifica. El consorcio propietario de El Economista hizo dos compras que en conjunto suman un total de 79 millones de dólares de inversión. La primera es la compra de la Universidad para el Desarrollo Profesional, que incluye 56 planteles en el territorio nacional, 25,000 alumnos y 2,000 empleados. Con esta adquisición, la Universidad Icel se convierte en la universidad privada de bajo costo más grande de México. Y por otra parte, compró la empresa Construcción Arrendamiento y Maquinaria SA(CAMSA) con más de 20 años de participación en grandes proyectos de infraestructura. En los últimos tres años fue de las constructoras que participó con más kilómetros: construyó en la carretera Durango-Mazatlán. Nacer está comprometido y empeñado con el impulso y crecimiento de todas y cada una de las unidades de negocio del consorcio.

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