Mucho se ha discutido, durante muchos años, en torno de si son elevados o no los precios que cobran las operadoras por los servicios de telefonía móvil e Internet en México.

Más allá de quién tiene la razón o no, lo único cierto es que a mayor competencia menores precios y eso ocurre en todos los negocios.

También se ha dicho que se necesita más competencia en México.

Y al final, la discusión siempre deriva en argumento y contraargumento.

El argumento principal es que la actual estructura monopólica del mercado la inhibe.

Y en contra, se asegura que la falta de inversiones de los competidores es lo que hace que no haya competencia.

El tema se ha convertido en un atolladero insalvable porque ha conducido a largos y complicados pleitos legales entre los operadores.

Por otra parte, entre las autoridades, se ha visto un peloteo de responsabilidades y el señalamiento de vacíos legales.

Por eso, es importante que, ahora sí, parece que avanza lo que podría ser el principio de una nueva normativa con la que, efectivamente, se registre una mayor competencia y menores precios por los servicios de telecomunicaciones.

Ésa sería la virtud del Convenio Marco de Interconexión (CMI) que elaboró la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) en colaboración con operadores y expertos a través del Consejo Consultivo de Convergencia.

Sólo falta que la Cofemer emita su dictamen final total y que lo publique el Diario Oficial de la Federación.

La experiencia demuestra que las modificaciones con las que se logran leyes de vanguardia no necesariamente se reflejan en el cambio de la realidad que buscan impactar.

Sin embargo, en virtud de sus características, el Convenio Marco de Interconexión (CMI), podría ser la pieza clave para detonar la competencia entre los operadores de telecomunicaciones en México y que tal competencia redunde en menores precios de los servicios a los consumidores.

El efecto sería doble. Por un lado, porque la mayor competencia que incidiría el CMI impulsará un mayor dinamismo en el negocio de las telecomunicaciones y, por ende, en el crecimiento económico nacional.

Y, por otro lado, porque las tarifas que pagan los usuarios de las telecomunicaciones tendrían una reducción fundamental.

Por lo menos, ésa es la perspectiva del papá del CMI, el comisionado Gonzalo Martínez Pous.

Su intención, tanto como de los operadores, los expertos e integrantes del Consejo Consultivo de Convergencia, es la de alcanzar un marco regulatorio que permita la resolución de controversias entre operadores en materia de interconexión.

Pero ¿cuáles son los pros y los contras del CMI?

Obviamente, hay quienes hablan bien del camello y hay quienes lo critican.

Entre los primeros aseguran que el CMI tiene un enfoque moderno, simplificado y convergente que garantiza que la interconexión se lleve a cabo de forma no discriminatoria, independientemente de la tecnología utilizada en las redes.

Sobre todo, dará transparencia a las negociaciones entre concesionarios y garantizará el acceso en términos equitativos y no discriminatorios a los aspectos esenciales de la interconexión.

En contra, hay quienes aseguran que el CMI excede lo previsto por el Acuerdo de Convergencia, ya que se refiere a la interconexión local y de larga distancia, cuando el Acuerdo de Convergencia sólo estipula que se refiere a la interconexión local con los cableros.

La Cofetel ha defendido que la Ley Federal de Telecomunicaciones no distingue la obligación de interconexión en local y de larga distancia o entre fijos y móviles, sino que ésta debe darse independientemente del tipo y la tecnología.

También están los que dicen que el CMI se quedó corto; porque debía haber incluido la desagregación del bucle de abonado (unbundlig), ya que según se trata de un elemento esencial en la interconexión.

Al respecto, la Cofetel ha manifestado que está de acuerdo con entrar a analizar y, en su caso, proponer las reglas para la desagregación de la red de acceso de Telmex; sin embargo, ha expresado que la desagregación del bucle local tiene una política regulatoria distinta a la interconexión de redes ya que, conforme a la evidencia internacional, se trata de mercados distintos.

En fin, ésos son algunos de los pros y los contras. Y, mientras tanto, la expectativa por la aprobación del CMI es creciente. Al tiempo.

CUENTOS VERAS

Seré un bróker honesto si me eligen, promete el candidato mexicano a la presidencia de la Organización Mundial de Comercio, Herminio Blanco, al advertir que conoce las preocupaciones de los países desarrollados y en desarrollo. En su autopromoción, Blanco muestra en calidad de credenciales las negociaciones de 10 acuerdos de libre comercio cuando representó al gobierno mexicano desde entonces la Subsecretaría y la Secretaría de Comercio e Industria.

Twitter: @marco_mares

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