El día de ayer, en este mismo espacio, se presentaron resultados que muestran evidencia acerca de un posible comportamiento en las variables climáticas temperatura y precipitación, para el periodo 2015-2039. Los datos muestran que, en el mediano plazo, la temperatura ira en aumento mientras que la cantidad de lluvia que cae anualmente tendrá diferentes decrementos

El día de ayer, en este mismo espacio, se presentaron resultados que muestran evidencia acerca de un posible comportamiento en las variables climáticas temperatura y precipitación, para el periodo 2015-2039. Los datos muestran que, en el mediano plazo, la temperatura ira en aumento mientras que la cantidad de lluvia que cae anualmente tendrá diferentes decrementos

ESsta situación ha sido estudiada por diferentes académicos, así como organizaciones interesadas en los posibles impactos que esta interacción climática pueda llegar a tener en el sector agrícola.

Por ejemplo, Galindo (2010), con modelos de función de producción, muestra evidencia estadística de que en México existe una relación cuadrática entre la producción agrícola y la temperatura, lo que significa que la temperatura tiene un impacto inicial positivo en la producción y en los rendimientos, sin embargo, pasando ciertos límites de temperatura, los impactos se hacen negativos. Los cambios en los patrones de precipitación tienen un impacto importante en la producción y los rendimientos agropecuarios, que puede también representarse como una función no lineal similar a la temperatura.

Por otra parte, un estudio realizado entre la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO, por su sigla en ingles), cuantifican los impactos que pueden existir en la producción de los principales cultivos agrícolas y pecuarios. Los resultados de este estudio son amplios, ya que dependen del cultivo a analizar, así como de la región donde éste es producido. Cabe destacar que en algunas regiones la combinación de incremento en la temperatura y disminución en la precipitación es benéfica, mientras que en otras regiones resulta nociva.

Las recomendaciones realizadas en estos estudios, para que el efecto negativo en la producción agrícola sea menor al esperado, son las siguientes: por el lado de la deforestación y cambio de uso del suelo, se debe limitar la expansión de la frontera agropecuaria. En el caso de subsidios agrícolas, es necesario ir eliminando paulatinamente todos aquellos que fomenten el mal uso de algún recurso natural, especialmente el agua (explotación no sustentable de los acuíferos y el uso de tecnologías ineficientes de riego).

En la parte de reducción de CO2, es indispensable que México cuente con un mercado de bonos de carbono, ya sea a través de la imposición directa de impuestos al carbono, del uso de un sistema de permisos comercializables o directamente del establecimiento de regulaciones con este propósito o incluso de un sistema híbrido que combine algunos de estos instrumentos.

Finalmente, el sector agropecuario también debe hacer cambios en sus prácticas agrícolas, como: introducción de variedades de mayor rendimiento, sistemas de riego más eficientes, uso adecuado y regulado de fertilizantes, pesticidas y herbicidas, así como difundir y aplicar seguros agrícolas y pecuarios basados en índices meteorológicos.

Fredy Yair Montes Rivera es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. fmontes@fira.gob.mx