El sector agrícola es un sector fundamental en la economía mexicana, ya que tiene una participación significativa en el PIB total y primario, genera empleos directos e indirectos, además de ser fuente de una gran dinámica económica en el sector rural.

El sector agrícola es un sector fundamental en la economía mexicana, ya que tiene una participación significativa en el PIB total y primario, genera empleos directos e indirectos, además de ser fuente de una gran dinámica económica en el sector rural

Los estudios acerca del sector agrícola sugieren que el éxito de éste depende del capital invertido, la combinación de insumos, fertilizantes, pesticidas, tecnología, irrigación, instrumentos de administración de riesgos y las características propias de suelo, pero también de los factores climáticos.

Estos factores climáticos son más relevantes si se considera que más de 81% de la superficie agrícola en México es de temporal, lo que significa que la producción final de los diferentes cultivos depende, en mayor medida, de la temperatura y precipitación. Por lo anterior, resulta de interés conocer el comportamiento en el corto y mediano plazos de estas dos variables.

Para conocer la tendencia del clima, se generan proyecciones tanto de la temperatura como de la precipitación para todo el territorio mexicano en el periodo 2015-2039; esto, con información del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático. Las proyecciones son estimadas con un modelo de circulación general, el cual considera un periodo histórico (1961-2000), bajo el escenario RCP6, desarrollado por el equipo de modelaje del Asia-Pacific Integrated Model del Instituto Nacional de Estudios Ambientales de Japón.

Los resultados obtenidos de la simulación de datos muestran los siguientes resultados. Para el caso de la temperatura promedio se espera que en el mediano plazo presente incrementos paulatinos, a una tasa de crecimiento promedio anual de 3.0 por ciento. Estos incrementos anuales que parecen ser marginales tendrán un efecto final en el 2039 de 1.6 °C, lo que significa que para el 2039 la temperatura promedio en México será 1.6 °C mayor que la temperatura promedio observada durante el periodo 1961-2000.

Por el lado de la precipitación, los datos muestran que la lluvia que cae en el país presentará decrementos, los cuales varían dependiendo del año en cuestión. Por ejemplo, el menor decremento se registrará en el 2033, mientras que el mayor decremento de precipitación acumulada será en el 2034, año en el que se espera que la cantidad de lluvia sea 14.7% menor que la cantidad de agua que llovió en promedio durante el periodo 1961-2000.

Mañana en este mismo espacio comentaremos algunas de las implicaciones que se esperan en el sector agrícola a causa de la interacción aumento en la temperatura y disminución de agua, así como de algunas de las recomendaciones que sugieren estudios relacionados con el tema de cambio climático.

*Fredy Yair Montes Rivera es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]