La importancia del recurso agua cada vez es más relevante en el mundo, situación que obliga a definir estrategias para hacer un uso sostenible del recurso en los diferentes sectores, tales como el agrícola, pecuario, industrial y doméstico, la mayor demanda se concentra en el uso agrícola, con 75% del volumen disponible

La importancia del recurso agua cada vez es más relevante en el mundo, situación que obliga a definir estrategias para hacer un uso sostenible del recurso en los diferentes sectores, tales como el agrícola, pecuario, industrial y doméstico, la mayor demanda se concentra en el uso agrícola, con 75% del volumen disponible

En México, el uso del agua para la agricultura representa 77%, se distribuye en las áreas de los Distritos de Riego y las Unidades de Riego. En los primeros, la concesión recae en 478 asociaciones de usuarios (módulos de riego) y 12 sociedades de responsabilidad limitada de interés público para una superficie de 3.5 millones de hectáreas; en el caso de las Unidades de Riego, la concesión está para más de 39,000 unidades y una superficie de 2.96 millones de hectáreas, resultando una superficie total de riego de 6.46 millones de hectáreas.

El tema del agua es prioritario y urgente, la variación de las condiciones climáticas y la recurrencia de las sequías, aunadas a la necesidad de incrementar la producción de alimentos y el aumento de la demanda de agua para uso urbano e industrial son factores que determinan atender y/o resolver de manera integral las limitantes y problemas, tales como que el agua no se percibe como un elemento estratégico; que los bajos precios del agua dan sensación de abundancia; que se sigue ampliando la brecha entre necesidades y disponibilidad de agua; que la insuficiencia de recursos ha limitado la inversión en infraestructura hidroagrícola necesaria para garantizar la sustentabilidad de las actividades productivas; que el uso ineficiente del agua de riego repercute en infraestructura ociosa, salinidad, bajos rendimientos de los cultivos, sobrexplotación de acuíferos, dispendio de energía eléctrica; falta de liquidez en los productores, lo que no permite la aportación a los proyectos; entre otros.

En este sentido, diversas dependencias del gobierno federal, tales como FIRA, Conagua y Sagarpa, de manera coordinada con los productores, las asociaciones de usuarios de riego, gobiernos estatales y otros, han desarrollado un grupo de medidas tendientes a elevar el uso eficiente del agua.

Estas medidas o ejes de actuación contemplan acelerar la inversión en infraestructura hidroagrícola, para mejorar la operación de los distritos y unidades de riego y el suministro del agua a los usuarios de riego, la tecnificación del riego para incrementar la productividad con criterios de sostenibilidad y especialmente, implementar programas de acompañamiento técnico (capacitación y asistencia técnica) tanto a usuarios como administradores del agua.

Todos estos ejes implican coordinación y conjuntar recursos federales, la aportación de los usuarios y el financiamiento de largo plazo, coadyuvando así al reconocimiento del valor estratégico del agua. En la infraestructura hidroagrícola, desde la concesión de agua a las asociaciones de usuarios en la década de los 90, FIRA se ha sumado con el financiamiento a la inversión, principalmente en revestimiento y entubamiento de canales y modernización de obras hidráulicas. Continuaré el día de mañana comentando los esfuerzos de coordinación entre las instituciones como FIRA para eficientar el uso del agua.

Artemio Vázquez Aguilar es Especialista Regional de Promoción en el Noroeste en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

(Primera de dos partes)

avazquez@fira.gob.mx