Los principales índices bursátiles tuvieron al 2013 de bandera, registrando su mejor desempeño en décadas y superando considerablemente los pronósticos del consenso de analistas a principios del 2013. Por ejemplo, el S&P 500 registró un incremento de 30% comparado con el pronóstico del consenso de 10% levantado a finales del 2012.

Por su lado, el Dow Jones terminó el año con un incremento de 27% mientras que el Nasdaq registró una ganancia de 38 por ciento.

En contraste con los últimos años, el 2013 fue un año donde la volatilidad disminuyó de manera considerable y el alza de los tres principales índices bursátiles de Estados Unidos (EU) se dio de manera prácticamente ininterrumpida.

Juzgando por el desempeño de los mercados el año pasado, queda claro que el 2013 fue interpretado por los mercados como el fin de la crisis. Aunque el 2013 todavía fue un año de altibajos desde el punto de vista de crecimiento económico, los mercados se vieron beneficiados por la combinación de los siguientes factores: i) una mejoría tangible en la perspectiva del crecimiento económico y los estimados de crecimiento en las utilidades de las empresas durante la segunda mitad del año; ii) un escenario de riesgo sistémico mucho más acotado ante la estabilización de la crisis soberana de la Eurozona y el acuerdo presupuestal de EU, y iii) la gran cantidad de liquidez inyectada por los bancos centrales y la perspectiva de que las tasas de interés se mantendrán en niveles extraordinariamente bajos por un periodo prolongado.

Sin embargo, gran parte del aumento en los índices bursátiles vino de una expansión en los múltiplos precio/utilidad, ya que las utilidades de las empresas tuvieron crecimientos de un solo dígito. Esta expansión de múltiplos llevó la razón precio/utilidad del S&P 500 a recuperar sus niveles históricos.

El panorama para el 2014 sigue siendo positivo y aunque es cierto que los múltiplos de mercado se encuentran por debajo de los niveles observados en burbujas anteriores y la economía global parece estar entrando en un periodo de crecimiento más sólido, no parece haber argumentos suficientes para esperar un incremento mayor a 10% en los principales índices bursátiles.

Aunque el consenso de analistas espera un incremento de 11% en el S&P 500, para que esto se dé es necesario que las utilidades de las empresas aceleren su ritmo de crecimiento de un estimado de 6 a 7% en el 2013 a 13% en el 2014 y que los múltiplos de precio/utilidad se mantengan en los niveles actuales.

Para los más optimistas, la aceleración en el PIB de EU (de 2.2 a 2.9%) debería contribuir a que las utilidades de las empresas crezcan a una tasa más rápida, soportando un mayor nivel de valuación para los índices accionarios. Para los menos optimistas, el mercado se ha adelantado en descontar crecimientos en las utilidades de las empresas que difícilmente se materializarán.

A pesar de la fuerte alza de los mercados accionarios en el 2013, el hecho de que las tasas de interés de corto plazo se mantendrán cercanas a cero durante todo el 2014 y parte del 2015, aunado a la expectativa de que las tasas de largo plazo se mantendrán muy por debajo de su promedio histórico, hace que las acciones sigan siendo una opción de inversión atractiva.