Es posible que al comer los empresarios con el Presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional hayan logrado explicar las razones por las cuales consideran insuficiente el programa gubernamental para enfrentar las crisis.

Pero también es posible que el Presidente haya explicado las razones por las cuales considera que seria un error ignorar la ventana de oportunidad que ofrece la revisión mundial de paradigmas económicos y sociales.

Si se repasa lo dicho en la mañanera de ayer, difícilmente se reconsiderará lo que El Economista llamó justamente la apuesta presidencial, una en que, como todas las apuestas presidenciales, está en juego el futuro de esta y la próxima generación.

Servicio público: ¿carrera o apostolado?

Todos en algún momento hemos conocido a personas para quienes ha sido un atractivo el servicio público, por las buenas razones de servir a la República y, claro, hacer una carrera que se convierta en un proyecto de vida, personal y familiar.

La narrativa de campaña convertida en política de gobierno, para empezar, no facilita que aquellos con vocación para el servicio público la hagan su proyecto de vida, porque, si dejan el empleo, en 10 años no podrán trabajar en su especialidad.

Como si fuera poco, ahora les exigen aceptar rebajas de sueldo, con las consecuencias para la vida familiar. Se les exige que el servicio público sea más que un empleo o una profesión, que sea un apostolado. Fácil para quienes tienen su vida ya hecha.

¿Por qué ser el país de los sueños rotos?

Desde que quien esto escribe tiene memoria, de cuando en cuando surgen políticos que despiertan la ilusión de los ciudadanos de a pie, ilusión que muchas veces ha sido plataforma de lanzamiento de muchas carreras.

Pero, de pronto, cambian las circunstancias y los proyectos mejor y más inteligentemente diseñados se deshacen como pompas de jabón y se deshacen también los sueños de muchos.

Divagaciones del forzado aislamiento, sí, pero nunca será malo tener sueños y esperanza. La peor maldad de un líder o un político es destruir los sueños y las esperanzas de un pueblo. Por eso hay que ilusionarse poco, para desilusionarse poco.

NOTAS EN REMOLINO

Nadie, lamentablemente, pidió al Presidente Andrés Manuel López Obrador explicar que quiso decir al hablar de deuda neta y deuda bruta al anunciar la cancelación de fideicomisos. Quizá alguna maniobra contable, de esas que suelen dar márgenes de maniobra a los gobiernos... Lamentable que los programas de ayuda a las pequeñas empresas sean tan mezquinos que ignoran que son los grandes creadores de empleos y, hasta hace poco, producían el 14 por ciento del PIB... Insistirán los gobernadores panistas liderados por el aguascalentense Martín Orozco en que el gobierno federal les de ayuda... Realistas, en Acapulco han iniciado la distribución de despensas entre los que viven día a día, los más afectados por el cierre de hoteles y playas. Ayer distribuyeron 40 mil... Algo tienen los puestos de Capufe, pues vulgares ambiciosos arman grillas para sustituir a los titulares de varias direcciones...

José Fonseca

Periodista Político

Café Político