Los pasados días protagonizaron la celebración en Panamá el congreso CANTO 2018, el evento más importante sobre el mercado de las telecomunicaciones en el Caribe. La reunión fue una mezcla de empresas explicando las soluciones que tienen disponibles para atender las necesidades de la región y un llamado por los gobiernos locales de escuchar mejor cuáles son sus reclamos.

Un tercer grupo constituido por los diversos prestadores de servicios de telecomunicaciones abogaban sutilmente por un mejor entendimiento de la región y el contexto macroeconómico que atraviesa la misma en estos momentos. Este grupo daba la impresión de sentirse incomprendido tanto por el sector público como por otros miembros del sector privado. Hasta se logró escuchar brevemente un llamado a no interpretar la realidad local a través de un prisma creado para entender otras necesidades.

El tema que despertaba estos intercambios era uno conocido por todos: 5G. El mismo encierra la necesidad de conocer cómo debe transformarse el mercado y cuáles son los requerimientos mínimos que tiene que tener para que esta tecnología pueda desarrollarse sin grandes obstáculos en los próximos años en la región. Sobre todo, cómo esta tecnología tendría un papel protagonista en todo lo relacionado con el Internet de las Cosas u otros nuevos servicios de almacenamiento y seguridad.

Aún sorprende que muchos de los principales interesados en promover el crecimiento de las telecomunicaciones en el Caribe no puedan entender las grandes diferencias que mantiene una región en la que existen unos 33 mercados distintos en los que se hablan seis idiomas diferentes y una actualidad política en la que el verdadero poder se reparte tanto localmente como en capitales a miles de kilómetros de distancia.

Lo anterior se vuelve más complejo cuando se agrega el factor localización para cada uno de estos mercados. Los afortunados se encuentran cerca de la ruta de cables submarinos que llegan a aterrizar en sus costas facilitando la oferta minorista de servicios de datos a precios asequibles. Los menos afortunados exhiben desde caos político, violencia y extrema pobreza hasta un sistema político que ha dado vida a un fuerte rechazo que se materializa en un bloqueo económico que incrementa el precio de todo tipo de equipos de telecomunicaciones.

La charla sobre 5G inevitablemente lleva la conversación tarde o temprano al tema de disponibilidad de espectro radioeléctrico. La cantidad asignada al mercado de este insumo y cuánto tiene el regulador listo para entregar a los operadores que pueda utilizarse para ofrecer servicio de forma inmediata. En otras palabras, que esté libre de interferencias o limpio. En este renglón, donde tradicionalmente se destaca lo atrasada que se encuentra América Latina con relación a las recomendaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el Caribe se encuentra aún más atrasado.

Asimismo, la importancia que en un momento tuvo el roaming como generador de ingresos para los operadores móviles del área llevó a los reguladores a asignar espectro radioeléctrico de manera no armonizada. En un mercado el mismo operador podría utilizar bandas PCS de Región 1 y también de Región 2 para ofrecer servicios. Obviamente se precisa de un trabajo en reacomodar los bloques de espectro radioeléctricos que han sido otorgados y buscar una armonización que facilite la vida a todos los actores de la industria.

Mientras esto ocurre, los reguladores del Caribe se enfrentarán en los próximos años a un gran desafío desatado por 5G. El mismo será identificar las bandas medias y altas de espectro radioeléctrico para poder viabilizar a esta nueva tecnología. La tarea no se presenta sencilla pues nuevamente tendremos una división entre aquellos mercados que se inclinan por las decisiones de Paris o Amsterdam versus aquellos que favorecen los dictámenes provenientes de Washington, DC.

*José F. Otero tiene más de 20 años de experiencia en el sector de las TIC.

José F. Otero

TIC y Desarrollo

José F. Otero tiene más de 20 años de experiencia en el sector de las TIC. Esta columna es a título personal.