El éxito de EU es su eficacia.

Las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para este año confirman una leve recuperación económica: 2.8% para Estados Unidos; 1% para la zona euro; 6.7% para los países asiáticos; 3% para Latinoamérica y el Caribe.

Al lado de estas especulaciones, el Presidente del Banco Central Europeo (BCE) dijo: Las cosas pueden mejorar, seguir igual o empeorar . Este escepticismo advierte sobre los actuales problemas: la vulnerabilidad de los países emergentes, la caída del crédito, elevado desempleo, entre las calamidades más graves. Ello a pesar de que las tasas de interés están cercanas a cero. Lo que no ha sido suficiente para elevar significativamente la inversión productiva.

Asimismo, queda claro que los desequilibrios económicos duran más de lo que estiman economistas y autoridades gubernamentales. Se corrigen de manera brusca, lo que hace que el cuerpo económico quede debilitado, al igual que la salud después de una fuerte enfermedad.

Paradojas en Europa. El BCE se ha limitado a generar liquidez de manera incondicional, lo que ha significado que esa liquidez no se canalice preferentemente a la oferta de crédito. Los bancos europeos obtienen dinero cercano a 0% y compran deuda pública de los países a un porcentaje de entre 3 y 5 por ciento. Esto crea inestabilidad.

En EU, el crecimiento económico continuará si el gasto privado en consumo e inversión hace el relevo a los estímulos. Se necesitará que el gobierno haga más de lo que ha hecho. El peligro es la complacencia, como ha sucedido en muchas ocasiones, debido a un razonamiento muy simplista y peligroso: si los estímulos han funcionado y el PIB aumenta, entonces ya no hay nada que hacer. Error de política económica.

La opinión de los expertos es que los estímulos hicieron lo que tenían que hacer, atajar la recesión y hacer la recuperación económica. Es evidente que fue la mano visible del Estado la que funcionó. De otra manera, hubiera sido el despeñadero político y económico.

Resulta relevante indicar que para que funcione la economía en expansión, son necesarias las manos visibles del Estado y del mercado. John Maynard Keynes, el ilustre economista inglés decía en 1926: Lo importante no es que el gobierno haga las mismas cosas que los individuos ya están haciendo, que las haga un poco mejor o un poco peor, lo importante es que haga aquellas cosas que nadie está haciendo en el presente . Esto exige imaginación e instituciones sólidas.

El éxito de un gobierno es su eficacia, dar pautas para desarrollar las potencialidades del país, la creación de fuentes de energía, el transporte, y la investigación científica y tecnológica.

Uno de los activos más importantes de los gobiernos de EU ha sido el desarrollo de sectores estratégicos para crecer. Un ejemplo, el más reciente, es que su auge en la producción de petróleo y gas, colocó a este país el año pasado como el primer productor mundial de hidrocarburos. Lo mismo con su recuperación económica, que permitirá que la economía mundial repose en sus hombros y en su demanda interna. Se crean dudas sobre la teoría del desvanecimiento de esa potencia.