México es muy vulnerable, en la medida en que ha apostado por un modelo abierto de comercio mundial...

La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea tendría un mayor impacto que la quiebra de Lehman Brothers, dice Hung Tan, director del Instituto Internacional de Finanzas (IIF). El problema principal no se manifestaría en el corto plazo, porque los bancos centrales pondrían en marcha una estrategia para calmar los mercados, parecida a la que se utilizó después del 11 de septiembre del 2001 o durante los peores días de la crisis del 2008.

El mayor impacto del Brexit ocurrirá en el mediano y largo plazo. Traerá una reducción de los flujos internacionales de inversión y comercio; Sufrirán más los países que han fincado su modelo de desarrollo en el comercio abierto , advierte Hung Tan.

¿Qué pasaría con México? El IIF no hace referencia explícita a nuestro país, pero su análisis ofrece luz y permite esbozar un escenario. Tendremos un periodo de turbulencia en los mercados hasta el jueves 23: depreciación del peso y tendencia bajista en la Bolsa Mexicana de Valores. A partir de ese momento y por unos días, dependeremos de la eficiencia de la coordinación de los bancos centrales. No descarten un Viernes 24 Negro o un Lunes 27 más Negro o, incluso, un Lunes de Resurrección.

Doy por hecho que ocurrirá el Brexit. Por más dramática que parezca la volatilidad de los primeros días, lo más importante vendrá en los próximos meses. ¿Qué pasará con el comercio mundial y los flujos de inversiones? Dependerá principalmente de lo que ocurra en dos pistas: la negociación de salida de la Gran Bretaña y las elecciones de Estados Unidos. El riesgo principal es que avance el nacionalismo económico, en detrimento del libre comercio.

La Unión Europea cuenta con un artículo, el 50, para regular la salida de uno de sus miembros. Nunca lo ha puesto en práctica. Hace dos años, estuvo a punto de estrenarlo con Grecia, pero el Grexit no se materializó. En ese momento quedó en claro que la Unión Europea no tenía un plan B, para el caso de que uno de sus miembros decida salir o merezca ser expulsado. Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo, explicó muy bien lo excepcional que es la situación: No tiene caso preguntarse qué pasaría si (...) la gente subestima el monto del capital político que se ha invertido en la construcción de la Unión Europea. La salida no es cómo pasar por una puerta y ya...

Gran Bretaña tardaría dos años negociando las condiciones de su salida. Los partidarios del Brexit confían en que podrían conseguir un estatuto similar al que tiene Noruega: un acuerdo de libre comercio, sin mayores compromisos en política, seguridad y asuntos migratorios. ¿Sólo Gran Bretaña saldrá? Ahora 40% de los franceses y casi 50% de los italianos están a favor de abandonar la Unión Europea. Si a los británicos les va bien, crecerán las ganas del divorcio a la inglesa en Francia e Italia.

En noviembre vendrán las elecciones en Estados Unidos. Los candidatos Trump y Clinton entienden que la mayoría de sus electores están a disgusto con el libre comercio y hacen promesas de proteccionismo para acercarse a ellos. ¿Qué tan proteccionistas serán, cuando lleguen a la Presidencia?

En el Brexit y en Estados Unidos, hay muchas cosas en juego para México. Somos uno de los países que más han apostado por un modelo abierto de comercio mundial. No tenemos un plan B, para un mundo en el que avanza el proteccionismo. ¿Será el momento de apostar por el mercado interno, con un proyecto de largo plazo?

lmgonzalez@eleconomista.com.mx