En sus primeras palabras como Secretario de Hacienda, Luis Videgaray marcó el propósito central de su actuación como responsable de las finanzas públicas de México: construir una política económica que beneficie el bolsillo de las familias mexicanas.

Así, sin mayores complicaciones, sin lenguaje rebuscado, el nuevo titular de Hacienda y Crédito Público trazó su principal encomienda.

Y, para lograr ese objetivo, dejó claro que el presidente Enrique Peña Nieto quiere hacer de la estabilidad y sus pilares fundamentales -el respeto a la autonomía del Banco de México y el manejo responsable de las finanzas públicas- una política de Estado.

Es decir, habrá continuidad en la manutención de la estabilidad macroeconómica.

Sin embargo, al mismo tiempo, se buscará mejorar la condición económica en la que viven la mayoría de los mexicanos.

Se dice fácil, sin embargo, lograr tal objetivo, sin duda, tendrá complicaciones mayúsculas.

Y es que, más allá de la voluntad por mejorar la situación económica de millones de familias mexicanas, está el escaso margen de recursos presupuestales con que cuenta el gobierno federal. Y será más difícil en la medida en que no haya señales evidentes de que, para alcanzar la mejoría económica de los mexicanos, se está pensando en caer en medidas populistas.

Por el contrario, el compromiso con la estabilidad y el manejo responsable de las finanzas públicas está muy claro en el discurso y compromisos expresados hasta ahora por el presidente Enrique Peña Nieto.

El propio Presidente de la República lo dijo en su primer mensaje a la nación: no habrá gastos de más ni endeudamiento.

La intención es registrar un déficit público cero para el cierre del primer año de gobierno, el 2013. Sin embargo, sí hay un conjunto de nuevos programas que implicarán un costo.

Habrá que esperar a ver cómo viene el paquete económico, integrado por la Ley de Ingresos, el Presupuesto de Egresos y los Criterios Generales de Política Económica, para conocer los detalles y la distribución de los recursos para los programas anunciados.

Algunos de ellos implicarán costos importantes.

Por ejemplo, el seguro de vida para las jefas de familia; la reducción a 65 años de la edad para entrar al programa 70 y Más; la integración del sur del país al progreso económico a través de la construcción de infraestructura; el retorno de los trenes de pasajeros, y hasta la licitación de dos cadenas de televisión abierta.

Todos ellos requerirán recursos, cuya cuantía tendrá que especificarse, tanto como la fuente que los origine.

Adicionalmente, hay que considerar que el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, anunció en su primer día al frente de la dependencia que el paquete económico no incluirá nuevos impuestos.

O sea que por la vía de los contribuyentes no se contará, por lo menos en el primer año de gobierno, con recursos adicionales provenientes de los contribuyentes.

Por eso, habrá que ver cómo viene el paquete económico para el 2013, para conocer qué fórmulas se utilizarán para el arranque de los nuevos programas.

También hay que considerar que la potencial aprobación de reformas económicas podría generar un flujo extraordinario de recursos, aunque tal escenario se cumplirá en el mediano plazo. Por eso, el objetivo de mejorar los bolsillos de las familias mexicanas es un reto mayúsculo que, sin duda, resulta urgente, pero habrá que ver qué camino se sigue para alcanzarlo.

Se requiere $1 billón adicionales: CCE

El cálculo de los recursos extraordinarios que se requieren lo hace el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que preside Gerardo Gutiérrez Candiani. En términos nominales, lo estima entre 800,000 millones de pesos y 1 billón de pesos.

El Estado mexicano -advierte el dirigente empresarial- requiere de recursos multimillonarios para impulsar la economía.

La reforma hacendaria podría procurar entre 400,000 y 600,000 millones de pesos, con lo que se daría viabilidad a muchos de los programas propuestos.

Las reformas educativa, hacendaria y educativa, son reformas por las que seguirá apostando la Iniciativa Privada, advierte Gutiérrez Candiani, quien observa una enorme ventana de oportunidad para que se aprueben.

El CCE registra con beneplácito que tanto las acciones como el pacto por México incluyeron una buena parte de las propuestas planteadas por la Iniciativa Privada en la Agenda por México.

No obstante, también observa con preocupación la reiteración discursiva del nuevo gobierno en el sentido de que se impulsará una mayor derrama de crédito a tasas más bajas.

El nivel de las tasas -apunta- es una cuestión de mercado; no se puede ni se debe decretar una reducción de las tasas de interés.

CUENTOS VERAS

El primer empresario y único hasta ahora que vía Twitter se sumó al Pacto por México ha sido Emilio Azcárraga Jean, presidente de Televisa.

Desde hace meses, el número uno de la televisora se ha manifestado públicamente en favor de la competencia en el negocio de las telecomunicaciones. Habrá que ver qué otros empresarios se suman al Pacto por México que firmaron el PRI, PAN y PRD.

Twitter: @marco_mares

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