Justo en el momento de mayor intensidad de la volatilidad en los precios de las materias primas en el mundo, que ha encarecido el precio de los productos agropecuarios, el gobierno mexicano puso la primera piedra para la constitución en México de la Bolsa agropecuaria.

La Bolsa agropecuaria es un sueño añejo que ahora comienza a ser una realidad.

Distintas dependencias del gobierno federal, en coordinación con instituciones financieras privadas, anunciaron el Programa de Administración de Riesgos de Mercado a través de Intermediarios Financieros.

En este objetivo, trabajaron las secretarías de Hacienda y de Agricultura, FIRA, la Bolsa Mexicana de Valores y la Asociación de Bancos de México.

Es el primer paso hacia la constitución de la Bolsa agropecuaria, aunque todavía hay un enorme camino por recorrer.

De entrada, lo que se está haciendo es ampliar lo que ya se venía desarrollando a través de la acción gubernamental centralizada pero, ahora, con la participación de las instituciones privadas del sector financiero.

FIRA, que encabeza Rodrigo Sánchez Mújica, venía realizando una tarea extraordinaria con distintos programas de cobertura de precios.

Privatización de las coberturas

Ahora, se trata de una democratización, por no decir la privatización de la cobertura de precios en el sector agropecuario.

Una tarea que venía haciendo el sector público, con las limitaciones presupuestales del caso, será transferida al mercado, a la arquitectura financiera a través de la Bolsa Mexicana de Valores y, en particular, del Mercado Mexicano de Derivados (MexDer)

Aunque el horizonte es tener una Bolsa agropecuaria como la de Chicago, Brasil o Argentina, la realidad es que, aunque no se empieza de cero, sí es apenas el inicio de un largo camino.

Se tiene que transitar de los mercados físicos a los mercados financieros. Se dice fácil, pero se trata de un esfuerzo monumental de organización y de registro de los contratos.

Por lo pronto, la intención atiende la coyuntura de emergencia por la volatilidad de precios a nivel internacional que, obviamente, afecta a productores y consumidores mexicanos.

El objetivo prioritario es fortalecer la cadena productiva y comercial agroalimentaria y dar certidumbre al ingreso de los productores y/o compradores a través de apoyos que disponen de un subsidio.

Se trata de un ordenamiento del mercado con la participación del sistema financiero a través del uso de instrumentos de administración de riesgos, mediante un esquema de agricultura por contrato.

Se utilizarán productos financieros derivados para dar cobertura a los precios con horizonte al futuro.

Para que esto sea posible, todos los participantes tendrán que pasar por un proceso de formación de precios, que no es otra cosa más que la identificación y enlistamiento de los contratos entre los productores y compradores, que se realizará a través del MexDer, de la Bolsa Mexicana de Valores.

La verdad es que en México estábamos muy rezagados y no se hicieron los esfuerzos necesarios para tener un sistema de coberturas privado. Hoy, es una realidad internacional que los productores y consumidores agropecuarios, de manera creciente, administran sus riesgos mediante coberturas.

Los mercados bursátiles han perfeccionado la formación de precios e impulsado productos orientados a soportar la toma de riesgo.

Los futuros y opciones han permitido atender estas necesidades.

Frente a la emergencia, reflejada en el aumento de la volatilidad, México está obligado a transitar en materia de coberturas hacia la toma de decisiones descentralizadas, es decir que ya no sea papá gobierno el que las realice, sino que sean los intermediarios financieros privados los que, basados en la oportunidad del mercado, las realicen.

La Secretaría de Agricultura, de Francisco Mayorga, transferirá a FIRA alrededor de 550 millones de pesos para la realización de este programa de agricultura por contrato que -se estima- detonará financiamientos hasta por 5,000 millones de pesos en operaciones comerciales que favorecerán principalmente los ingresos esperados de los productores ante las variaciones de precios en el mercado.

La verdad, qué bueno que se les ocurrió y que finalmente pusieron en marcha este programa porque, como dijo el famoso caricaturista mexicano, Eduardo del Río, mejor conocido como Rius: La panza es primero .

CUENTOS VERAS

Soriana reaccionó enérgicamente y denunció que son partidarios del PRD quienes han realizado actos violentos en contra de las tiendas de esa cadena. Lo que nadie duda es que el discurso de la violencia pone en riesgo la estabilidad política y la paz social.

Twitter: @marco_mares

marcomares@eleconomista.com.mx