Uno de los estados donde Andrés Manuel López Obrador obtuvo más votos que Enrique Peña Nieto y, por ende, el primer lugar en la elección presidencial es Puebla. El Programa de Resultados Electorales Preliminares del IFE había otorgado 853,500 votos al abanderado de las izquierdas, por 850,500 del candidato de la coalición Compromiso por México.

Pese a la incredulidad de los operadores electorales del gobernador Rafael Moreno Valle y la parsimonia del yunquismo local, la entidad se declaró obradorista, al igual que sus vecinos, Tlaxcala y Morelos.

Paradojas del voto diferenciado: la elección para senadores tuvo un final de fotografía entre Javier Lozano y el exgobernador Manuel Bartlett Díaz, quienes se disputan en segundo lugar.

Lozano había conseguido 696,800 votos, 20,000 más que el exsecretario de Gobernación. En Puebla, los operadores electorales de la izquierda solicitaron la apertura de la paquetería electoral y el recuento, voto por voto, para revisar los votos para AMLO, sin duda, pero también para tratar de que Bartlett Díaz regrese al Senado purificado, por el voto directo de los poblanos.

Los funcionarios electorales, bajo la mirada vigilante de los representantes partidistas, procedieron al recuento, boleta por boleta. En el Distrito VI, con cabecera en Puebla capital, tardaron más de 10 horas para revisar 266 paquetes electorales. Valió la pena el esfuerzo, pues 30 votos que se habían anulado, se sumaron a la causa de los candidatos del Movimiento Progresista. Curiosamente, en esa demarcación, Enrique Peña Nieto quedó en tercer lugar.

Es una de las escasas historias exitosas en el proceso de recontar los votos. Anoche, en una postergada sesión, el Consejo General del IFE recibió la información de 100% de las casillas de la elección presidencial (por primera vez, por cierto, YouTube transmitió esta reunión en tiempo real).

Los representantes de López Obrador habían solicitado la apertura total de las 143,435 casillas habilitadas el pasado 1 de julio, pero fue desechada. En la mayoría de los distritos donde, efectivamente, se procedió a la apertura de los paquetes electorales, se registraron incidentes.

Los consejeros electorales impidieron el ingreso a observadores ciudadanos a la sede del Consejo del distrito XIII de Guadalajara, Jalisco, si no mostraban antes una acreditación. En el Distrito XX del Estado de México (en Ciudad Nezahualcóyotl), los funcionarios del IFE pidieron apoyo al gobierno municipal para resguardas las instalaciones y elementos del Ejército Mexicano cerraron las puertas desde adentro.

En el Distrito III del DF, en Azcapotzalco, el conteo no podía iniciar porque se presentaron civiles con armas de fuego.

En el Distrito XL de Zinacantepec, Estado de México, los funcionarios electorales se negaron a abrir los paquetes a pesar de que había errores e inconsistencias evidentes en las actas reconocidas por el IFE, que resultaban en 452 causales en 200 casillas. Lo mismo en el distrito XI de Naucalpan, donde los consejeros rechazaron la petición de abrir los paquetes, a pesar de que se acreditaron 517 causales en 224 casillas.

El recuento parcial de las casillas -calificado como incompleto e insuficiente por los representantes del Movimiento Progresista en el Consejo General del IFE- produjo escasas sorpresas. Y aún quedan inexplicados algunos sucesos, como el que muchas casillas hubiera más votos que boletas entregadas. O que en el DistritoII de Chiapas, con cabecera en Bochil -corazón de la región indígena- 75% de los votantes acudiera a las urnas. Con caminos agrestes y clima que desfavorecen cualquier ánimo cívico, hubo mayor participación que en la delegación Benito Juárez, del DF.

Con todo, el recuento en las elecciones de diputados y senadores puede provocar que los ganadores en los distritos IV de Morelos y XXXIX del Estado de México, así como de la senaduría en Baja California -todos ellos priístas- sean desbancados.

EFECTOS SECUNDARIOS

PETICIÓN. Es una carta abierta, dirigida a todos aquellos que desean un mundo verdaderamente democrático . Comenzó a circular vía Internet ayer, cuando arrancaban los cómputos distritales y se procedía al voto por voto de más de 70,000 casillas. Es una petición que remite una enigmática Juana de Arco -obviamente es un seudónimo- quien se describe a sí misma como apartidista, no fan de López Obrador. Se ha puesto de manifiesto, como nunca antes, la manipulación de las pasadas elecciones en México, principalmente al aprovecharse de los ciudadanos más desesperados y económicamente desfavorecidos de nuestro país... tenemos que poner las cosas en orden: Al no tener gran esperanza en el escrutinio que tendrá lugar esta semana . Así que se recaban firmas para exigir que el gobierno de México acceda a llevar a cabo un referéndum que tendría la siguiente pregunta: ¿Queremos a Enrique Peña Nieto como Presidente, sí o no?

SUSPENSO. A una cena que tendría lugar en aristocrático salón de fiestas, ubicado a espaldas de Plaza Universidad, había sido convocado anoche el panismo del DF para festejar al asambleísta Jorge Romero, candidato puntero en el conteo de votos en las elecciones para delegado en Benito Juárez. La fiesta fue suspendida de última hora hasta nuevo aviso. El único triunfo azul en las elecciones delegacionales está en serio riesgo, pues la ventaja apenas es de 500 votos. El PAN DF vive su peor pesadilla.