El buen desempeño de estos mercados responde a múltiples factores positivos. A saber:

• La mayoría de reportes del tercer trimestre del 2017, de las emisoras sorprendieron positivamente. Todos los sectores reportaron crecimientos en ventas y en márgenes mayores a los anticipados por el consenso de analistas considerados por el portal de información financiera Bloomberg.

• El buen desempeño de la economía de EU se confirmó durante la semana. El reporte de empleo mostró que se crearon 261,000 empleos en octubre, por debajo de los 361,000 esperados; sin embargo, la reducción a 4.1% en la tasa de desempleo y el incremento de 2.4% en los salarios muestran la solidez del mercado laboral. Además, el índice ISM de servicios del país superó expectativas y se ubicó en un máximo histórico de 60.1 puntos.

• Es poco probable que la Reserva Federal de EU (Fed) dé alguna sorpresa en los meses siguientes. El 1 de noviembre, la presidente Janet Yellen anunció que el Comité Federal de Mercado Abierto decidió mantener el rango de su tasa de referencia entre 1 y 1.25%; asimismo, señaló que la normalización de su balance inició en octubre, tal y como era esperado. Ante esto, el consenso de los analistas consultados por Bloomberg mantiene la expectativa de un alza de 25 puntos base en la reunión del 12 y 13 diciembre y la probabilidad de un alza de acuerdo con el mercado de futuros de Chicago se ha mantenido en más de 80% en las últimas semanas. Es probable que Jerome Powell, abogado y actualmente miembro de la Junta de Gobierno de la Fed, nominado por el presidente Trump para relevar a Yellen en febrero del 2018, dé continuidad a la política monetaria.

• La administración Trump dio más detalles sobre su reforma fiscal, que incluye significativos recortes a impuestos individuales y corporativos. La reforma, que podría reducir la tasa impositiva a corporaciones de 35 a 20%, será evaluada la próxima semana, y representantes del partido republicano esperan lograr la aprobación antes del receso del Día de Acción de Gracias del 23 de noviembre.

En contraste, el mercado accionario mexicano ligó su segunda semana de pérdidas. El Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores (IPC) finalizó las operaciones del viernes en 48,535 puntos, un pérdida semanal de 1.21% y un rendimiento de 7.95% acumulado en el año.

Este desempeño se debe a que algunas de las emisoras con una importante ponderación en el índice —tales como América Móvil, Grupo México, Grupo Televisa y Walmart de México— presentaron resultados por debajo de las expectativas. Otras emisoras, como Banorte y Femsa, presentaron resultados superiores a expectativas, pero de todas formas tuvieron minusvalías en las últimas semanas.

La BMV parece afectada por una mayor aversión al riesgo, ante los acontecimientos de septiembre y la incertidumbre en torno a las negociaciones del TLCAN; sin embargo, podría repuntar de cara al cierre del año si las negociaciones que continuarán el 17 de noviembre muestran un tono más constructivo.

En un contexto marcado por algunos de los desastres naturales más significativos que han afectado a México (dos terremotos, uno de los cuales es el mayor en los últimos 100 años, y el huracán Harvey, el más grande en el golfo de México), el Inegi reportó que el PIB del país presentó un crecimiento anual de 1.6% en el tercer trimestre del año, después de ubicarse en 3.2% el primero y en 1.9% el segundo. Este resultado es la tasa más baja desde el cuarto trimestre del 2013, cuando se ubicó en 1.2 por ciento. El sector primario, que incluye agricultura y pesca, presentó una tasa de crecimiento de 0.9 por ciento. Las actividades secundarias, que incluyen minería, generación de energía, construcción y manufactura, presentaron una contracción de 0.5 por ciento. Este componente podría recuperarse en el cuarto trimestre, a raíz de los esfuerzos de reconstrucción después de los terremotos.

Finalmente, las actividades terciarias, que incluyen comercio y servicios, y han sido el motor de crecimiento de la economía en los últimos dos años, mantienen su buen dinamismo con un crecimiento de 2.4 por ciento. Este componente también podría mostrar una mejora en el cuarto trimestre, impulsado por un factor de estacionalidad. Por lo anterior, incluso con la moderación del tercer trimestre, el pronóstico de 1.8% del consenso de Bloomberg se ve fácilmente alcanzable.

El peso ligó siete semanas de retroceso frente al dólar para una pérdida acumulada de 8.03% durante este periodo. Así, el tipo de cambio spot cerró las operaciones del viernes en 19.20 pesos por dólar, una depreciación semanal de 0.37% y reduce a 7.94% la apreciación del peso en el 2017.

Al igual que en las últimas semanas, el comportamiento de la divisa mexicana fue afectado por el fortalecimiento del dólar de EU. Sin embargo, después de la depreciación de las últimas semanas, el peso podría ser apoyado en lo que queda del año por la significativa recuperación observada en los precios del petróleo, habida cuenta de la histórica relación inversa que existe entre esta variable y el tipo de cambio. El precio del West Texas Intermediate alcanzó 60.49 dólares por barril, cerca de su punto más alto en el 2017, y acumula un incremento de 33% desde su mínimo en el año observado el 21 de julio.

*Debt Senior Analyst & Portfolio Manager

Pichardo Asset Management

Asesor Independiente en Inversiones.