Alabado sea Alá. Por lo menos debe ser el sentimiento religioso de los millones de Guadalupanos mexicanos para agradecer al árbitro Khalil Al Ghamdi, que gracias al cielo no vio un polémico fuera de lugar y se tragó. Sí, se tragó un excelente clavado de Pablo Barrera, para dejar el marcador mundialista México: 2, Francia: 0.

No es crítica. Al Contrario. Cuántas vences los árbitros nos han aplicado con otros equipos de resonancia mundial la misma receta. Pero hay que ser cautos. Es muy cierto que los aztecas perdieron el respeto a Brasil, se dominó a Inglaterra, aunque se perdió. Y ganó a Italia, el actual campeón del Mundo en terreno neutral.

La gesta histórica futbolística, claro, aunque hay antecedentes históricos de defensa de nuestra soberanía, que debe ser superior a este juego, no se puede echar en saco roto.

Lo bueno es que el presidente Felipe Calderón se regresó rápido tras el empate con la selección anfitriona de Sudáfrica. Porque si se hubiera quedado a esperar que el nobel insignia de esa Patria, Nelson Mandela, se recuperara para recibir la presea Azteca’’ ¿Creen que podría haber disfrutado como lo hizo ayer en su nación, nada frustrada?

Es cierto que requerimos noticias buenas. Los 108 millones de habitantes están ávidos de ellas, los medios de comunicación también.

La Ángel de la independencia estuvo rebosada, está haciendo la previa o el cáliz como se dice en las premuras de preparación, para el Centenario y Bicentenario. Las plazas de los principales ciudades, kioskos y plazuelas estuvieron igual.

Hasta los narcos celebraron. No se llegó a la cifra de ejecuciones a la que nos acostumbró después que el presidente Calderón se fue a Sudáfrica.

No hay nada como la victoria, en cualquier terreno. Al menos en las patadas ya están siendo altaneros, ojalá se vuelva costumbre. Eso es lo que falta a México, más allá de foros de todo tipo, firmas de convenios, compromisos o diagnósticos.

Tras la cruda del jueves, hay que esperar la realidad del viernes y en adelante, hasta el próximo martes cuando el Once Tricolor va contra Uruguay, otra albiceleste. Los dos por lo menos requieren un punto. Es ahí donde tenemos que aprender a negociar, como en todos los ámbitos de la vida nacional.

Javier El Chícaro Hernández, ya arregló cualquier duda para el Machester United inglés, que ahora presume por qué lo ficho. A Pablo Barrera de Los Pumas’’ de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), una de las mejores 100 universidades del mundo, ya lo estarán buscando los Promotores’’ o de perdida La Asociación Nacional de Actores (ANDA), para otra impecable interpretación de víctima.

¡Caray! Que sensación más hermosa. Sentir que somos algo, aunque sea en futbol, en espera que en otras lides lleguemos al pináculo, aunque sea una vez, como los hicieron los jóvenes campeones del mundo en Perú, de esos hay varios en esta selección, de ese entrenador Javier Aguirre que fue sincero: ¡México está jodido!