No esperaba fuera así. Que la primera crisis en gobierno fuera a causas inusuales del Distrito Federal con cuatro homicidios presuntamente perpetrados por perros en situación de calle o marginalidad’’ habitantes de sitios alejados de la mano de Dios en el Cerro de la Estrella’’ de Iztapalapa, ahí donde se escenifica el vía crucis de Cristo.

Los capos en los cuarteles de Comunicación Social de la Jefatura de Gobierno y Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPF), noveles para enfrentar algo que ni ellos conocen e ignoran e incluso provocó torpeza en Ricardo Nájera, vocero de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), no pudieron controlar.

Miguel Ángel Mancera, extitular de la PGJDF, hombre respetado, adorado por la fuente de procuración de justicia capitalina, defeños de todos los niveles, empresarios y ciudadanos comunes y corrientes, se cayó por la inutilidad de sus jefes informadores, quienes no pudieron hacer nada para calmar la opinión pública.

Hoy como bisoño Jefe de Gobierno, habrá de entender que no es lo mismo recibir aplausos como cuando actuó de superhéroe del Distrito Federal en un robo a una casa de empeño, al ofrecer su pequeño físico a cambio de rehenes, que fue todo un éxito para él en su momento, que opaco incluso a su patrón Marcelo Ebrard.

Ante el escándalo de hechos ocurridos el 29 de diciembre del 2012, en la colonia Valle de Luces, parte de la reserva ecológica del Cerro de la Estrella’’ donde aparecieron los cuerpos de una mujer y un infante de ocho meses, que sembró angustia, desasosiego y fomentó calumnias decembrinas, no se hizo nada informativamente hablando.

Pero no acabo todo ahí, una pareja de adolescentes sufrió las mismas calamidades.

Fueron muertos en vida y nadie los ayudo. Eso según los resultados preliminares del lunes y ratificados el martes por el abogado de los capitalinos Rodolfo Ríos, de quien diremos pobre tipo, apenas empieza y la feria se está quedando sin asistencia.

El lunes la PGJDF difundió que las cuatro personas, fueron asesinadas’’ por perros antemortem y postmortem’’ y fueron detenidos’’ 25 perros esos atroces hechos.

Fue motivo de burla para reporteros que llevan más de 20 años cubriendo esas fuentes.

Los comentarios de comunicadores claros y contundentes, fue que los cuerpos fueron arrojados ahí y devorados después por la jauría de canes.

Teoría nada alejada de la realidad de acuerdo a sus experiencias. Pero la PGJDF intento callar reflexiones reporteriles, se mandó al procurador Rodolfo Ríos a que saliera a los medios a decir que del 5 de diciembre del 2012 al 7 de enero del 2013, se logró una disminución del 53.7% en delitos en 19 zonas de la Ciudad de México.

La cuestión en esto es tajante: ¿quién le pregunto?

La crisis existe. Los 25 perros detenidos e imagino hicieron declarar, para sostener que fue un perricidio’’ en los cuatro casos, ahora ya tienen defensores de oficio’’ y la PGJDF aceptó que entregaría a los presuntos delincuentes a las asociaciones protectoras de animales.

Y vieron ustedes las famosas redes sociales, que su servidor odia de antemano, porque se dice cada pen y mam y unos jefes de información lo agarran como si fuera la neta del planeta ¡por Dios!

Creo que Miguel Ángel Mancera, un buen tipo, sin partido o logo alguno, tendrá que demostrar que su imagen ante el primer movimiento de tierra, no se desdibuja, o si no, tendrá que pensar en un cambio rápido de colaboradores y comunicólogos que le vendieron una lotería de feria sin ofrecer informes verídicos a los medios de comunicación.

COMMODATO

Dicen por ahí, que los exgobernadores de extracción priísta tamaulipecos, acusados en la pasada administración de proteger al cártel del Golfo de Osiel Cárdenas Guillén y después a su brazo operativo, formado por Los Zetas’’, harán un frente común, no para que los perdone la justicia, sino el Ejecutivo Federal al frente de Enrique Peña Nieto.