Así ha sido siempre, desde hogares, escuelas, centros de trabajo e instituciones públicas y privadas, para que lo público quede en privado’’.

Pero Juan Miguel Alcántara Soria, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), ha puesto no acentos en íes, sino dedo en la yaga, volvió como hombre de palabra a decir, que Altos Mandos destinados a prevenir, perseguir y procurar justicia en 31 Estados y Distrito Federal, no están limpios.

¡Fuerte y claro! Dijo el guanajuatense. Panista por cierto. Que entre los altos mandos hay muchos hombres sucios que están colocados ahí para combatir el delito del fuero común y organizado. Pero lo grave es que se les encontró mugre. Y eso, solo al aplicarles dos reactivos de cinco que son parte del examen de confianza.

De los 376 mandos entre Procuradores, subprocuradores, Secretarios de Seguridad Pública y lo que viene detrás de la escalera piramidal que representan el 100%, de los mejores colocados se aplicó hasta el momento el 63% de exámenes y de ahí voto ese hilo que hay algunos sucios, aunque Alcántara Soria dijo afortunadamente no es muy alto’’.

Vamos como lo dijo: En la evaluación integral que debe hacerse, que no es sólo una de las pruebas, sino cinco como se determina, si alguien es recomendable o no, apto o no, el tema del polígrafo con entorno socio-económico es el que se presume que puedan tener algunas relaciones o algunos vínculos con grupos que pueden estar fuera de la legalidad. Es el tema principal’’.

Él lo supo y lo conoce. Es la nota como dicen los reporteros, a esos que acusan de ser mezquinos’’.

Vamos a una fábula. Alcántara Soria y al exprocurador general de la República –me pongo de pie- general-procurador Rafael Macedo de la Concha, cuando se ha platicado de corrupción en sus filas en tiempos diferentes, claro y palpables, siempre han tenido respuestas distintas, no las claras.

¿Por qué? Simplemente se abstienen de responder: ¿cómo viven y son sus huestes?

La vuelta de ellos siempre ha sido no tenemos elementos.

COMMODATO

Entonces, simplemente se dice: Han estado un fin de semana en algún restaurante de más o menos clase Y que requiere juntar un poco de efectivo para comer o cenar con la familia y no encontramos a subalternos que no podrían, por los reporteros no ganan más’’.

Entienden ellos. No tienen más contacto con las fuerzas policiacas más que las que se publicitan y reconocen que no se ha entendido.

Una vez más comentamos y nos preguntaron. ¿Cuánto ganas de reportero. Se respondió. No creyeron.

¿Cuál fue el reviere de los comunicadores?

¡No creen. Chequen nómina del diario y nada más! ¡Claro lo saben!

Pero cuál fue la defensa del reportero: Señor la mano que roba se puede ocultar. Pero no la mano que gasta’’.

Y vaya, vaya, que ha sido ese el parámetro para juzgar a los comunicadores.

No esos que piden ser enviados de corresponsales de guerra’’. Que simplemente los que saben dicen: No eres especial eras el único pendejo que se encontraba en redacción o localizaron’’.

Esos ahora dicen: no soy ese que ven en portales que tiene más de 1,000 clics y leído. Hay trampa. Es él –interesado, claro- que esta picando cada momento para subir el supuesto interés por lo que escribo’’.

Dejando atrás esas banalidades pregunto a Alcántara Soria, cómo está la confianza de Genaro García Luna, titular de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF), ahora que trae un tornado más político y rendición de cuentas, la respuesta fue:

Ahorita no tengo los datos, pero eso seguramente en el propio Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (CISEN) o PGR, te podrán proporcionar’’.

Así estamos entre la escoba y la alfombra.