Hoy el Banco de México (Banxico) dará a conocer su primera decisión de política monetaria del año. De acuerdo a la más reciente encuesta de especialistas publicada por Citibanamex el 5 de febrero, 23 de 28 analistas encuestados esperan una reducción de 0.25% para dejar la tasa en 4.0 por ciento.

Este consenso está claramente influido por el tono y contenido del comunicado que acompañó a la última decisión de política monetaria en diciembre del año pasado. Aunque Banxico mantuvo la tasa de interés de referencia sin cambios en aquella ocasión, la decisión fue dividida con tres votos a favor de mantener la tasa en 4.25% y  dos votos a favor de un recorte de 0.25 por ciento.

La nueva composición de la Junta de Gobierno de Banxico —con la reciente incorporación de Galia Borja como subgobernadora— podría adoptar una postura más acomodaticia a pesar de que el dato de inflación de enero publicado ayer estuvo por arriba de lo esperado. La inflación mensual de enero fue de 0.86%, con lo que la inflación anual aumentó de 3.15% en diciembre a 3.54% en el primer mes del año.

Por otro lado, la inflación subyacente del mes fue de 0.36% con lo que la inflación subyacente anual pasó de 3.80% en diciembre a 3.84% en enero. El hecho de que la inflación subyacente siga sin ceder y se mantenga cerca del límite superior de 4% establecido por Banxico, aún y cuando no existe presión alguna por el lado de la demanda agregada, podría hacer la decisión de recortar la tasa de referencia más controversial tomando en cuenta que Banxico tiene un mandato único de control de inflación.

Sin embargo, hay otros factores a los que los integrantes de la Junta de Gobierno asignan un mayor peso. El primero es que la economía mexicana se encuentra en su peor crisis económica en décadas y a la deriva ante la falta de estímulos fiscales y un alto grado de incertidumbre sobre la duración y gravedad de la crisis sanitaria.

El segundo factor es que la aversión al riesgo a nivel global ha disminuido considerablemente debido a la inundación de liquidez provocada por los bancos centrales en un entorno de tasas de interés reales negativas.

El tercer factor es que, en este entorno, el peso ha recuperado gran parte del terreno perdido durante la primera mitad del 2020 y se ha mantenido relativamente estable. En la opinión de este columnista, Banxico se podría sentir cómodo con un diferencial de tasa más estrecho con respecto a la tasa de referencia en Estados Unidos. Asimismo, Banxico también parece sentirse cómodo con una tasa de interés real cercana a cero o incluso negativa.

En este contexto, es altamente probable que Banxico recorte la tasa en 0.25% el día de hoy pero que en su comunicado incorpore un tono paciente donde enfatice que las decisiones futuras de política montería dependerán de la evolución de los datos en los próximos meses.

Si la inflación general se mantiene en niveles cercanos a 3.5% y la subyacente no supera el nivel actual, es probable que Banxico realice por lo menos otro recorte en la tasa en el segundo o tercer trimestre del año para dejarla en 3.75 por ciento.

joaquinld@eleconomista.com

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de EP Capital, S.C.

Sin Fronteras

Joaquín López-Dóriga Ostolaza es Socio Director de EP Capital, S.C., una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones fundada en 2009.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorífica y el promedio más alto de su generación. Cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la Beca British Council Chevening Scholarship Award.

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